Hoy, Jueves Santo por la noche, después de cenar, he podido ir a rezar a rezar a Gallicantum y al huerto de los Olivos. Me ha impactado mucho, como todos los años, esa hora de oración en los dos sitios. En primer lugar, mientras tenía lugar la hora santa oficial en Getsemaní, fui a rezar a Gallicantum, el lugar donde Pedro negó tres veces al Señor y donde se supone que estuvo Jesús encerrado esa noche. Hay unas escaleras a un lado de la iglesia que son muy antiguas -ya existían en la época del Señor- y los expertos aseguran que por ellas Jesús pasó seguramente varias veces mientras le llevaban de un sitio a otro. A lo largo de las escaleras había velas encendidas, y gente sentada en los escalones rezando. Ahí estuve un buen rato. Después fui al huerto de los Olivos. Rezar allí la noche en que el Señor estuvo allí en agonía, antes de ser apresado, es algo muy especial. La mayoría de la gente rezaba alrededor de la roca que está dentro de la Iglesia, pero yo me fui fuera, al huerto, a un lugar donde casi no había gente. Me senté en el suelo y estuve allí más de media hora. Los olivos casi no tenían luz, como probablemente los vería el Señor en ese momento tan duro. Ahí es fácil sacar propósitos para aceptar la voluntad de Dios -como hizo Jesucristo- y decidirse para ayudarle a llevar la Cruz con las cosas ordinarias que a cada uno le tocan.jueves, 9 de abril de 2009
Oracíon el el huerto de los Olivos y Gallicantum
Hoy, Jueves Santo por la noche, después de cenar, he podido ir a rezar a rezar a Gallicantum y al huerto de los Olivos. Me ha impactado mucho, como todos los años, esa hora de oración en los dos sitios. En primer lugar, mientras tenía lugar la hora santa oficial en Getsemaní, fui a rezar a Gallicantum, el lugar donde Pedro negó tres veces al Señor y donde se supone que estuvo Jesús encerrado esa noche. Hay unas escaleras a un lado de la iglesia que son muy antiguas -ya existían en la época del Señor- y los expertos aseguran que por ellas Jesús pasó seguramente varias veces mientras le llevaban de un sitio a otro. A lo largo de las escaleras había velas encendidas, y gente sentada en los escalones rezando. Ahí estuve un buen rato. Después fui al huerto de los Olivos. Rezar allí la noche en que el Señor estuvo allí en agonía, antes de ser apresado, es algo muy especial. La mayoría de la gente rezaba alrededor de la roca que está dentro de la Iglesia, pero yo me fui fuera, al huerto, a un lugar donde casi no había gente. Me senté en el suelo y estuve allí más de media hora. Los olivos casi no tenían luz, como probablemente los vería el Señor en ese momento tan duro. Ahí es fácil sacar propósitos para aceptar la voluntad de Dios -como hizo Jesucristo- y decidirse para ayudarle a llevar la Cruz con las cosas ordinarias que a cada uno le tocan.Jueves Santo en la Basílica del Santo Sepulcro
Hoy Jueves Santo me he levantado temprano para ir a concelebrar a la Misa Crismal y Misa de Jueves Santo en el Santo Sepulcro, que aquí se celebran en el mismo momento. Se hace así por el status quo de las confesiones religiosas que desde hace mucho tiempo existe en esta Basílica. La de hoy es una Misa solemne, que dura más de tres horas y media, y presidida por el Patriarca de Jerusalén con la participación de muchos sacerdotes. He tenido la fortuna de concelebrar como todos los años. Organizan la ceremonia conjuntamente los franciscanos y los sacerdotes del Patriarcado. También al celebrarse conjuntamente la Misa Crismal y la Misa in Coena Domini, la liturgia es riquísima. Los sacerdotes estamos sentados en la parte frontal, donde encuentra la entrada del Sepulcro, y también a los lados. Hoy he calculado que podíamos estar más de 300. Por contar algún detalle, el Patriarca lava los pies a algunos franciscanos y seminaristas del Patriarcado. Me ha impresionado cómo después de lavarles y secarles los pies, se los besaba. Hoy celebramos sobre todo la institución de la Eucaristía y del sacerdocio, pero también el mandamiento del amor que nos dejó el Señor. Al finalizar la ceremonia, los obispos y todos los sacerdotes dan tres vueltas en procesión con el Santísimo Sacramento al Santo Sepulcro. Se hace con velas encendidas –como se muestra en esta fotografía tomaba desde arriba- y cantando canciones eucarísticas. La procesión dura más de media hora, y al finalizar se deja reservado al Santísimo dentro del Sepulcro.A la salida, al término de la celebración, eran todo felicitaciones. En todos los idiomas, pues allí había árabes, españoles, italianos, franceses, y hasta varios sacerdotes japoneses. Es un día especial para agradecerle al Señor su presencia en la Eucaristía, y también para pedirle que envíe muchas vocaciones sacerdotales a su Iglesia.
domingo, 5 de abril de 2009
Procesión del Domingo de Ramos en Tierra Santa
“Cuando se acercó a Betfagé y Betania, al pie del monte llamado de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: id al pueblo que está enfrente y, al entrar, encontrarán un asno atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo; y si alguien les pregunta: "¿Por qué lo desatais?", responded: "El Señor lo necesita". Los enviados partieron y encontraron todo como él les había dicho. Cuando desataron el asno, sus dueños les dijeron: "¿Por qué lo desatais?" Y ellos respondieron: "El Señor lo necesita".Luego llevaron el asno adonde estaba Jesús y, poniendo sobre él sus mantos, lo hicieron montar. Mientras él avanzaba, la gente extendía sus mantos sobre el camino". (Lc. 29-31)Hoy comienza la Semana Santa con la solemnidad del Domingo de Ramos. Me propongo publicar alguna entrada más en los próximos días que son tan especiales. Se comprende que vivir la Semana Santa en Tierra Santa es un privilegio muy grande. Vivir la Pasión del Señor recorriendo los lugares donde sufrió tanto por nosotros.
El Patriarca, en la homilia que ha pronunciado antes de la Bendición, ha dicho que esos mismos que aclamaban a Jesús en su entrada a la Ciudad Santa, luego gritarían crucifícale. Nosotros no queremos ser de esos, y nos proponemos tratar muy bien a Jesús estos días, acompañándole -con la Virgen- en los días de su Pasión, y pidiendo perdón por nuestros pecados y los de todos los hombres.
sábado, 28 de marzo de 2009
Taybeh, la antigua ciudad de Efraín
Una vez en su casa, el sacerdote me explicó una iniciativa que tienen para unir a los cristianos de todo el mundo en la oración por la paz en Tierra Santa. Se trata de las “Lámparas de la paz para Tierra Santa". Consiste en la producción y distribución de lámparas de aceite producidas a mano en esta aldea palestina, que arderán y acompañarán la oración de los cristianos por la paz en Tierra Santa, y para pedir a Dios el don de la reconciliación en el conflicto de Oriente Medio. También tienen como finalidad estimular la producción y venta de estas pequeñas lámparas, para ayudar así a las comunidades cristianas en Tierra Santa, que viven cotidianamente las dificultades ligadas a la pobreza y al paro.Después de enseñarme todo esto, al final, en lo que más me insistió abuna Raed, fue que este pueblo era importante -y era un lugar muy especial- pues aquí estuvo Jesús preparándose para la Pasión, unos días antes de que tuviera lugar en Jerusalén. Nosotros también nos estamos preparando para la Semana Santa. Ya quedan pocos días y, se me ocurría, que la visita virtual a estos lugares santos nos podría ayudar para acompañar al Señor en el tiempo que queda para que se consume su Sacrificio por nosotros.
sábado, 21 de marzo de 2009
Lugar de la Encarnación
"En el sexto mes fue enviado el ángel Gabriel, de parte de Dios, a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David. La virgen se llamaba María". (Lucas 1, 26) El día 25 de marzo, 9 meses antes del día de Navidad, celebramos la solemnidad de la Encarnación del Hijo de Dios. El punto del mundo elegido para que Dios asuma nuestra carne es un pueblecito pequeñísimo y desconocido, situado en Galilea. La Nazaret evangélica no tenía más de 30.000 m. cuadrados (200 por 150 m), con medio centenar de grutas-vivienda. La ciudad actual asciende a 71.500 habitantes: 25.000 árabes musulmanes, 22.500 árabes cristianos y 24.000 hebreos. Aunque pertenece al estado de Israel, es la comunidad árabe más importante del país fuera de Jerusalén. Musulmanes y cristianos ocupan las laderas y el valle, mientras los judíos viven en el barrio alto (Nazaret Illit) de nueva construcción. Nazaret es hoy el centro administrativo de toda la Galilea. En tiempos antiguos, este papel lo ejercieron Hazor, Séforis y Tiberiades. Entre los siglos II-VII dC, abundan los testimonios de peregrinos. Egeria (381-384) dice que "la gruta en que habitó Santa María es grande y clarísima; allí había un altar". El peregrino de Piacenza (570) precisa: "la casa de María es ahora una basílica". Y Arculfo (670) vio "la iglesia construida sobre la casa en la que el ángel Gabriel entró y saludó a María". La primera invasión musulmana fue tolerante y respetuosa con los santuarios, pero las cosas empeoraron en los siglos VIII-XI, como acreditan los peregrinos Wilibaldo y otros.
Los cruzados (Tancredo, 1109) restauran Nazaret y sus santuarios. El de la Anunciación se convierte en catedral (52 por 30 m.) al trasladar el obispado de Escitópolis (Bet Sheán) a Nazaret, que duró hasta 1187. Pero, en 1263, Bibars la arrasó y asesinó a los cristianos. Siguió un abandono de cuatro siglos (s. XIII-XVII), hasta que el emir Druso de Saida, Fakhr ed-Din, devolvió a los franciscanos (1620) los solares que ocultaban la Gruta y los terrenos adyacentes. En 1730, levantan la una pobre iglesia sobre la Gruta. La Iglesia cruzada había sido destruída. En 1871 se amplía. En 1955, este templo fue demolido.La nueva basílica de la Anunciación se alzó en los años 1960-1969 y se inauguró en 1969. Durante el transcurso de las obras, recibió la visita del Papa Pablo VI (1964). En el año 2000 pudo visitarla Juan Pablo II, y esperamos que Benedicto XVI lo haga este año. Las excavaciones de un franciscano, el P. Bagati, demuestran que la Nazaret evangélica, no sobrepasaba la colina que es actualmente propiedad de la Custodia. Incluso podemos señalar el lugar del precipicio (Lc. 4, 29) a unos 300 m de la sinagoga.
La Basílica actual tiene dos plantas. En la más baja encontramos los restos de la casa de María. Delante de la gruta de la Anunciación aparecieron restos de una construcción en cuyos sillares, se leían inscripciones en diversos idiomas, del estilo: alégrate María. En 1964 se acabó de construir la actual Basílica por Giovanni Muzio. La fachada sur está dedicada al misterio de María. Se la ve jovencísima. Según normas rabínicas de la época, convenía que las jóvenes se desposaran a la edad de once a trece años.
Me decía un peregrino que era el sitio donde más a gusto había rezado. Realmente, en ese lugar tan encantador, es fácil hacer oración, imaginándose a la Virgen hablando con el ángel, contemplando la gruta y el marmol -debajo del altar- donde se leen las palabras hic Verbo Caro hic factum est, "El Verbo aquí se hizo carne". Ahora no se puede rezar dentro de la gruta por problemas en la estructura. Sólo se ve desde detrás de una reja. Hace un año -cuando todavía se podía- me gustaron mucho unas rosas azules y blancas que había en el lugar, y quise sacar una foto con mi pobre movil, que sale borrosa. Cuánto ayuda rezar aquí para ser generosos con Dios, y decirle que sí -como hizo nuestra Madre- en todo lo que nos pida.sábado, 14 de marzo de 2009
El pozo de Sicar. Los samaritanos.
“La samaritana le dijo: - ¿Cómo Tú, judío, me pides de beber a mí que soy mujer samaritana? Porque los judíos no se hablaban con los samaritanos" (Jn. 4, 9). El tercer domingo de Cuaresma se puede leer el Evangelio de la samaritana en el pozo. El Siquem o Sicar de las Escrituras es el actual Nablus. Ahí está el pozo llamado de Jacob, y en el que Jesús le pidió de beber a una mujer samaritana. En esta imagen reproduzco una foto del pozo. En este terreno se encontraron las ruinas de una iglesia bizantina. Actualmente hay una iglesia ortodoxa, y en la cripta se haya el pozo. Hay que bajar muchas escaleras, porque el lugar se ha ido rellenado con los despojos de muchas guerras.
Efectivamente -como afirmó la mujer samaritana- no se podían ver judíos y samaritanos. En el año 926 antes de Cristo, las tribus del norte se rebelaron contra el Rey Roboam, hijo de Salomón. De aquí surgieron dos reinos: el del norte, con su capital en Siquem, y el de Judá en el sur con su capital en Jerusalén. En el año 875 a. C. el rey de Israel, Omrí, traslada la capital a Samaria. En el año 722 a. C., los asirios conquistaron a las diez tribus del reino de Israel. La Biblia cuenta que el pueblo original fue al exilio y se reemplazó por gente foránea, a quién se le dio cierta instrucción religiosa similar a la judía. Aunque el pueblo samaritano, originado con esta mezcla, reconocía la Torá, fue despreciado por el pueblo judío. En los siglos V y VI, bajo los bizantinos, eran más de 300.000. El bajón dramático hasta la actualidad -de unos pocos centenares- se debe por una parte a la matanza de más de 50.000 en la rebelión del año 529 contra Justiniano y, posteriormente, a la progresiva islamización.
Actualmente apenas superan el número de 600 en Tierra Santa. Como fueron expulsados del judaísmo por Esdras y Nehemías -siglo V a. C.-, no reconocen desde entonces el Templo de Jerusalén y edificaron su santuario en el monte Garizín, para ellos el lugar más sagrado de la tierra.
Los samaritanos solamente aceptan a Moisés como único profeta y no reconocen la tradición oral del Talmud, y tampoco los libros de los Profetas, porque se guían exclusivamente por los cinco libros de la Torá o Pentateuco. Usan un código llamado Hillukh que trata de aplicar la Torá a la vida social. Sus costumbres se mantienen judías. Conservan, por ejemplo, el rito de la Purificación por medio de las cenizas de una vaca roja. Este rito lo abandonó el judaísmo con la destrucción del Templo, hace dos mil años. También el día de la Pascua ofrecen en sacrificio a muchos corderos a la vez. Pueden sacrificar unos 30 ante la vista del pueblo. Es el único lugar del mundo donde se sacrifican corderos según la antigua tradición judía.
Debido a su población reducida, a su endogamia y a su negativa a aceptar conversos, los samaritanos han tenido problemas de enfermedades genéticas. Sólo, en tiempos recientes han aceptado que los hombres de la comunidad se casen con mujeres no samaritanas.
Los samaritanos en el Monte Gerizim hablan el árabe como primer idioma y el hebreo moderno como segundo. La mayoría de los samaritanos de la otra comunidad, la de Holón -especialmente las generaciones jóvenes- tienen al hebreo como su lengua materna, aunque también entienden el árabe.
Efectivamente -como afirmó la mujer samaritana- no se podían ver judíos y samaritanos. En el año 926 antes de Cristo, las tribus del norte se rebelaron contra el Rey Roboam, hijo de Salomón. De aquí surgieron dos reinos: el del norte, con su capital en Siquem, y el de Judá en el sur con su capital en Jerusalén. En el año 875 a. C. el rey de Israel, Omrí, traslada la capital a Samaria. En el año 722 a. C., los asirios conquistaron a las diez tribus del reino de Israel. La Biblia cuenta que el pueblo original fue al exilio y se reemplazó por gente foránea, a quién se le dio cierta instrucción religiosa similar a la judía. Aunque el pueblo samaritano, originado con esta mezcla, reconocía la Torá, fue despreciado por el pueblo judío. En los siglos V y VI, bajo los bizantinos, eran más de 300.000. El bajón dramático hasta la actualidad -de unos pocos centenares- se debe por una parte a la matanza de más de 50.000 en la rebelión del año 529 contra Justiniano y, posteriormente, a la progresiva islamización.
Actualmente apenas superan el número de 600 en Tierra Santa. Como fueron expulsados del judaísmo por Esdras y Nehemías -siglo V a. C.-, no reconocen desde entonces el Templo de Jerusalén y edificaron su santuario en el monte Garizín, para ellos el lugar más sagrado de la tierra.Los samaritanos solamente aceptan a Moisés como único profeta y no reconocen la tradición oral del Talmud, y tampoco los libros de los Profetas, porque se guían exclusivamente por los cinco libros de la Torá o Pentateuco. Usan un código llamado Hillukh que trata de aplicar la Torá a la vida social. Sus costumbres se mantienen judías. Conservan, por ejemplo, el rito de la Purificación por medio de las cenizas de una vaca roja. Este rito lo abandonó el judaísmo con la destrucción del Templo, hace dos mil años. También el día de la Pascua ofrecen en sacrificio a muchos corderos a la vez. Pueden sacrificar unos 30 ante la vista del pueblo. Es el único lugar del mundo donde se sacrifican corderos según la antigua tradición judía.
Debido a su población reducida, a su endogamia y a su negativa a aceptar conversos, los samaritanos han tenido problemas de enfermedades genéticas. Sólo, en tiempos recientes han aceptado que los hombres de la comunidad se casen con mujeres no samaritanas.
Los samaritanos en el Monte Gerizim hablan el árabe como primer idioma y el hebreo moderno como segundo. La mayoría de los samaritanos de la otra comunidad, la de Holón -especialmente las generaciones jóvenes- tienen al hebreo como su lengua materna, aunque también entienden el árabe.
El pozo de Sicar es un lugar especial, especialmente para los cristianos, pues se puede decir que es de los pocos sitios que -podemos decir- tocó Jesús en persona.
sábado, 7 de marzo de 2009
Un día de Cuaresma en Beit Jalla
El otro día volví a pasarlo completo con mi amigo abuna Nidal, sacerdote de la parroquia católica de Beit Jalla. Fue de nuevo un día muy intenso. En esta ocasión comimos en el Seminario. El sacerdote me explicó el ayuno que hacen durante la Cuaresma, y me impresionó bastante. Solamente una comida a mediodía. Y no comen en esos 40 días alimentos de animales: no sólo carne, sino tampoco leche o queso. El día que estuve fue el jueves, día después del miércoles de ceniza, y realmente ayuné más y pasé más hambre ese día que el anterior.Por la tarde asistí a una reunión con jóvenes de la parroquia. Había en la sala unos 30 chicos y chicas que tendrían entre de 15 y 17 años. La joven monjita árabe que dirigía la reunión les explicó la Cuaresma y los sacrificios que se pueden ofrecer en ese tiempo. Luego les puso un video con imágenes fijas, y una voz en off que hablaba de Jesús, y finalmente les dio un papelito para que cada uno escribiera las mortificaciones que pensaba ofrecer en Cuaresma. Me impresionó la atención de estos jóvenes, dentro de lo inquietos que estaban, y que es tan propio de su edad.
Por la tarde noche se hizo una actividad muy interesante. El sacerdote de la parroquia, sacerdotes del seminario y seminaristas se repartirían para visitar las casas de 30 familias. En esas casas a su vez se reunirían otras dos o tres familias. En total más de 100 familias. Un miembro de cada casa vendría al Seminario para recoger al sacerdote o seminarista encargado de ir a visitarles. Se formó un revuelo impresionante: abuna Nidal repartiendo las oraciones y los nombres de las familias que correspondían a cada predicador, los coches llegando al patio que hay a la entrada del Seminario, gente ofreciendo o pidiendo plazas de coche para trasladarse… Al final sólo quedamos abuna Nidal y yo que nos fuimos a la familia correspondiente. La sorpresa que me había preparado fue que la abuela de la familia que eligió era española. Nos acogieron con mucho cariño y la señora al enterarse de que era un sacerdote que procedía de España me saludo en castellano y me dijo que ella era de Canarias. Después de rezar una oración, leer el evangelio, y el sacerdote decir unas palabras, poco a poco se animaron y empezaron a hacer preguntas. Explicó el ayuno y dijo que lo más importante era privarse de pequeñas cosas: como la televisión o el ordenador por unas horas. Todos miraron al chico de 11 o 12 años que se puso rojo. Abuna Nidal dijo que él ayunaba de internet todos los viernes de Cuaresma. Me pareció que eso de predicar con el ejemplo tenía fuerza, y ayudaba mucho a la gente.
El año pasado publiqué una entrada en la que hablaba del riguroso ayuno de los musulmanes, pero he de decir que hay cristianos que ayunan mucho más, y no solamente de comida, sino de otras cosas que pueden costar más.
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