miércoles, 10 de marzo de 2010

Séptima estación del Via Crucis en Jerusalén

Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez.
Subiendo la calle en cuesta desde la sexta estación se llega a otra transversal que viene de la puerta de Damasco y que se llama Khan ez-Zait. Esta calle sigue el trazado norte-sur del antiguo Cardo romano. Se trataba de la calle principal tanto en las épocas romana como bizantina. Al llegar a la confluencia de estas dos calles, nos encontramos enfrente con la estación que señala el sitio donde tuvo lugar la segunda caída del Señor.
Una capilla católica marca el lugar donde la tradición sostiene que Jesús cayó por segunda vez al salir fuera de la ciudad a través de esta puerta. El lugar está señalado con un pilar situado entre la Vía Dolorosa y la pintoresca calle del Mercado. Esta capilla es propiedad de los franciscanos. Como muchas de las otras capillas se abre los viernes a la hora del Via Crucis y en pocos momentos más. Encima de la puerta se lee en números romanos: "Septima estación". Al entrar hay una primera estancia muy pequeña, con un altarcito. Ahi se puede observar una columna que está desde la época del Señor y que formaba parte de los pórticos que flanqueaban el Cardo romano. Esa columna la vería Nuestro Señor a su paso por aquel lugar. Entrando a la derecha se puede acceder -bajando un poco- a otra Capilla más espaciosa. Como se puede observar en la fotografía las paredes son de piedra, hay un altar en el centro para poder celebrar la Santa Misa, y como retablo una imagen del Señor cayendo bajo el peso de la Cruz.

sábado, 6 de marzo de 2010

Sexta estación del Via Crucis en Jerusalén

Sexta estación: Verónica enjuga el rostro de Jesús.
Esta capilla pertenece a la congregación llamada de las hermanas pequeñas de Jesús. Son monjas católicas de rito melquita. La capilla corresponde a la época del periodo cruzado. Esta estación se halla aproximadamente a mitad de la calle que sube desde el Tiropeón; está señalada por un fragmento de columna que se encuentra metido en el muro de la izquierda. Se puede apreciar en la fotografía.
La Iglesita se llama de Santa Verónica y está en el lugar donde la santa utilizó su velo para limpiar el rostro de Cristo. Se encuentra en el sitio donde se cree que Verónica vivía en aquel entonces. En 1883, el lugar se pone al cuidado de los Griegos católicos o de rito melquita.
En esta estación hay un conjunto escultórico del siglo XIX en el que se aprecia a la Verónica ofreciéndole el velo al Señor. También dentro de la iglesia se puede visitar la tumba de esta santa. Además está la reliquia de este encuentro: el pañuelo de seda con el que, según la tradición, la Verónica limpió el rostro del Señor, y en el que sus facciones quedaron impresas. Es difícil saber si es el verdadero, pues actualmente existen diferentes iglesias que aseguran conservar el llamado velo del Santo Rostro.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Quinta estación del Vía Crucis en Jerusalén

Quinta Estación: Simón de Cirene ayuda a llevar la Cruz de Jesús
En el cruce entre Tariq Wad y Tariq al-Alam, se encuentra una capillita franciscana construida en el siglo XIX, que señala el sitio donde Simón de Cirene cargó la Cruz. La calle Tariq al-Alam es una de las calles más características de la Jerusalén antigua. Desde este punto, la Vía Dolorosa comienza la ascensión hacia el Gólgota, se empina, y llama la atención al peregrino al meditar el via crucis y pensar lo que le quedaba por recorrer al Señor, ya muy debilitado. Muchas veces al llegar a esta estación con peregrinos y ver las escaleras alargadas que suben, han comentado: -Por vaya subida tuvo que llevar la Cruz. Se entiende que los soldados al ver la pendiente y comprobar que no iba a poder solo, echaran mano de un hombre fuerte que pasaba por allí.
Una inscripción en el arquitrabe de una puerta indica el lugar del encuentro entre Jesús y Simón el Cirineo. Este episodio es recogido en los tres Evangelios sinópticos.

sábado, 27 de febrero de 2010

Cuarta estación del Via Crucis en Jerusalén

Cuarta estación: Jesús se encuentra a su Santísima Madre.
Esta iglesia pertenece, al igua que al pequeña capilla de la tercera estación, al Patriarcado armeno católico de Jerusalén. Sólo a 25 metros al sur de la Tercera Estación se encuentra este Patriarcado, y allí se encuentra también la Iglesia de Nuestra Señora del Espasmo. En este lugar se venera el momento tan especial del encuentro con la Virgen, que está justo al lado de la primera caída del Señor.
La iglesia armena que conmemora esta estación es bastante grande y muy sobria. Bajando unas escaleras desde el lateral de la iglesia lo primero que llama la atención es una escultura del Señor con la Virgen. Después se llega a un oratorio donde desde hace poco hay adoración perpetua al Santísimo Sacramento. Fue consagrado el 28 de enero de 2009 por el Papa Benedicto XVI. El frontal es un inmenso tríptico muy moderno y luminoso, como una gran luneta, que llena toda la habitación. Realizado en el estudio del artista Mariusz Drapikowski, quien se inspiró en e Apocalipsis de san Juan. Representa a la Virgen con Jesús en brazos. Jesús es la Sagrada forma. A la Virgen la rodea un gran corazón. Se trata de una Virgen negra.
Estuve el otro día por primera vez en este oratorio rezando el rosario y haciendo un rato de oración. Casi siempre hay gente rezando allí y acompañando al Señor. La verdad es que ha sido un descubrimiento, pues se reza de maravilla. La capilla ayuda al recogimiento, pero también el meditar el consuelo del Señor en esos momentos de sufrimiento, al encontrarse con su Madre bendita.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Tercera estación del Via Crucis en Jerusalén

Tercera estación: Jesús cae por primera vez.
Pertenece al Patriarcado armeno católico. El lugar representa el momento donde Jesús cae por primera vez camino del Calvario. Como es lógico, justo al lado está la estación del encuetro con la Virgen. Está como a unos 100 metros del lugar desde donde salió con la Cruz a cuestas. Quedó señalado el lugar por la Capilla Católica Polaca, denominada así porque fue restaurada en 1948 por donación de los soldados polacos en la segunda guerra mundial. Antes de entrar representa esta escena una pequeña piedra tallada sobre el frontal dela capilla. Anexa tiene una tienda donde se venden objetos religiosos. Ya detro se puede admirar la escultura de Jesús que cae bajo el peso de la Cruz, y detrás una pintura impresionante de los ángeles adorando al Señor y sufriendo al ver su padecimiento.

sábado, 20 de febrero de 2010

Segunda estación del Via Crucis en Jerusalén

La segunda estación: Jesús carga con la Cruz.
Se encuentra cerca de la antigua construcción romana conocida como el Arco del Ecce Homo, en memoria de las palabras pronunciadas por Poncio Pilato, mientras mostraba a Jesucristo al pueblo jerosolimitano. Sólo una parte de este arco triunfal, erigido por Adriano en el año 135 a. C. para celebrar la caída de Jerusalén, es visible actualmente en la via dolorosa. El arco izquierdo, que no ha llegado a nuestros días, formó parte de un monasterio islámico. En cambio el arco derecho todavía se conserva dentro de la Iglesia del Ecce Homo, propiedad de las hermanas de Sion. Esta capilla se encuentra muy cerca de la iglesia franciscana que explicábamos en la primera estación.
La iglesia que aparece en las fotografías se llama iglesia de la flagelación y también pertenece a los franciscanos. Fue construida en 1927 por Antonio Barlucci. Se elevó en el lugar donde habia restos de antiguas ruinas, como el mencionado arco romano, parte de las fortificaciones y patio de la Fortaleza Antonia e importantes vestigios del pavimento de la calzada romana, el llamado litoestrato o litóstrotos.
Una faceta muy interesante de la Iglesia son las tres vidrieras que representan diferentes escenas referentes a ese momento: el lavado de manos de Pilatos acerca de la culpabilidad de Jesús, la flagelación y la coronación de Jesús con la corona de espinas, y el grito de victoria de Barrabás cuando fue puesto en libertad. En la pequeña cúpula de la iglesia, en el techo, hay una gran corona de espinas. Impresiona mucho ver la vidriera que representa la flagelación y esta gran corona de espinas, pensando en lo que sufrió por cada uno en ese mismo lugar Nuestro Señor.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Primera estación del Vía Crucis en Jerusalén

La primera estación: condenan a muerte a Jesús.
Se encuentra muy cerca del Monasterio de la Flagelación, donde Cristo fue interrogado por Poncio Pilato y posteriormente condenado. No se sabe exactamente si este suceso se produjo en el Palacio de Herodes o en la fortaleza Antonia.
El lugar donde se conmemora tradicionalmente la primera estación es en una iglesita que actualmente pertenece a los franciscanos. Al entrar en el patio franciscano, encontramos a la izquierda esa pequeña iglesia. Ahí se conmemora esta estación. Tradicionalmente, la Corte de la Ley o "Pretorium" se encontraba en la fortaleza Antonia. Hoy, una escuela musulmana ocupa este sitio. Subiendo unas escaleras que se ven a la derecha desde la via dolorosa, y entrando por una puerta grande, se llega a la parte alta del colegio, desde donde se puede observar el patio. Normalemente está cerrado, pero el Viernes Santo se puede entrar, y desde ese recinto de la escuela se comienza el recorrido del Via Crucis.
La iglesia está en el lado de enfrente de estas escaleras. Entrando hay dos iglesias pequeñas, una a la izquierda, que conmemora la primera estación, y otra a la derecha que conmemora la segunda. Hablamos ahora de la primera estación. Esa iglesita está construida entre 1903 y 1904, por Wendelin de Meden, en las ruinas de una capilla que allí había y que era del siglo XIII. Esta es la iglesia de la condenación e imposición de la Cruz. Parte del pavimento es muy antiguo, de la época del Señor. De ahí salen grandes piedras que continuan a través de la pared dentro de la propiedad adjunta que pertenece a los hermanos de Sion: es el llamado convento del Ecce Homo. La piedra larga que se puede ver allí, a la salida de la iglesia era parte del litóstrotos, palabra griega que significa "piedra del pavimento". Esa piedra es la que usó Póncio Pilatos para juzgar y condenar al Señor. Y desde ese lugar Jesús tomó la Cruz. Dentro de la capilla, en el pavimento hay piedras grandes que han sido trabajadas y forman surcos pequeños. Lo hacían los romanos para sus juegos de dados.