"Un gran número de personas lo seguían, y entre ellos las mujeres que se golpeaban sus pechos y gemían. Pero Jesús se dirigió a ellas y les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloren por mí, llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque llegarán días en que se dirá: «Felices las mujeres que no tienen hijos. Felices las que no dieron a luz ni amamantaron.» Entonces dirán: «¡Que caigan sobre nosotros los montes, y nos sepulten los cerros!» Porque si así tratan al árbol verde, qué harán con el seco?»" (San Lucas 23:27-32).
sábado, 13 de marzo de 2010
Octava estación del Via Crucis en Jerusalén
"Un gran número de personas lo seguían, y entre ellos las mujeres que se golpeaban sus pechos y gemían. Pero Jesús se dirigió a ellas y les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloren por mí, llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque llegarán días en que se dirá: «Felices las mujeres que no tienen hijos. Felices las que no dieron a luz ni amamantaron.» Entonces dirán: «¡Que caigan sobre nosotros los montes, y nos sepulten los cerros!» Porque si así tratan al árbol verde, qué harán con el seco?»" (San Lucas 23:27-32).
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