sábado, 18 de marzo de 2017

Historia de la Tumba en los primeros siglos

Resultado de imagen de columns holy sepulcherTras la muerte y resurrección de Jesús, los cristianos de la Iglesia madre de Jerusalén acudían a rezar a los lugares santos. Pronto comenzaron grandes dificultades en la ciudad. En el año 70, Jerusalén fue sitiada y destruida por Tito. Más adelante, en el 135, el emperador Adriano sofocó otra revuelta, y decidió destruir la ciudad de Jerusalén. Su finalidad era borrar los lugares que podrían ocasionar nuevos disturbios entre los judíos. Prohibió la presencia judía en la nueva ciudad, y cambió su nombre por el de «Aelia Capitolina». 

Después de estos desastres, una comunidad cristiana gentil siguió viviendo en Jerusalén, y aseguró la continuidad en la veneración de los lugares santos. Posteriormente esto resultaría clave para su localización e identificación. Adriano había rellenado la cantera con inmundicias y escombros. Después de nivelar el terreno construyó —exactamente en el lugar del Calvario— un templo a Venus, diosa del amor.

Lo relataba Eusebio de Cesarea en el siglo IV: «Sucedió entonces que personas impías y ateas, pensaron retirar por completo de la vista de los hombres estos lugares. Suponían, dentro de su locura, que así podrían enterrar la verdad. Con ese fin trajeron una cantidad de desechos desde lejos, y con mucho esfuerzo recubrieron totalmente el lugar; luego, habiendo llevado esto a una altura moderada, lo pavimentaron con piedras, escondiendo la cueva sagrada bajo el masivo montón. Después, como si su intento se hubiera llevado exitosamente a cabo, edificaron sobre esta base, un verdadero sepulcro de almas, mediante la construcción de un altar de ídolos sin vida para el espíritu impuro, al cual llaman Venus» (Eusebio de Cesarea. De vita Costantini III, XXVI).

El Calvario y el Sepulcro permanecieron enterrados casi dos siglos. En el año 325, durante el primer concilio de Nicea, el obispo de Jerusalén Macarios, pidió al emperador Constantino que destruyera los templos paganos edificados encima de los lugares sagrados de la ciudad. El emperador decretó su demolición, y ordenó también profundizar hasta encontrar la roca del Calvario y el Sepulcro.

Imagen relacionadaRefiere este momento Eusebio de Cesarea: «Apenas la superficie original del piso, que estaba debajo de la tierra, apareció inmediata y contrariamente a todas las expectativas, el venerable y respetado monumento a la Resurrección de Nuestro Señor fue descubierto. Entonces realmente esta santísima cueva presentó una fiel similitud con Su regreso a la vida, en que después de haber yacido enterrado en la oscuridad, de nuevo emergió hacia la luz» (Eusebio de Cesarea. De vita Costantini III, XXVIII). 

La construcción de la basílica constantiniana supuso un cambio completo en la topografía del lugar. Los arquitectos aislaron la Tumba del resto de la cantera en los lados norte y oeste. De este modo, el sepulcro, que se encontraba en la fachada oeste de las murallas de la cantera, quedó aislado en el centro. En medio quedaba un amplio espacio vacío. 

Santa Elena se dirigió a Jerusalén con intención de encontrar la Vera Crux. Contaba con los trabajadores que su hijo, el emperador Constantino, le había proporcionado. Estuvo excavando alrededor de la roca del Calvario. Y allí descubrió, finalmente, la Cruz verdadera. Lo comprobó a través de un enfermo que, al tocar el madero auténtico donde murió el Señor, quedó curado de inmediato. En esta estrecha cavidad de la roca, santa Elena halló también los clavos y el título de la condena (Cfr. Jn 19, 19-22).

Santiago Quemada

sábado, 11 de marzo de 2017

Apertura de la Tumba: momento muy especial

Resultado de imagen de waiting for the opening of the tomb in jerusalemEl de finales de octubre de 2016 era, por tanto, un momento muy especial: lo presenciaron el Patriarca Teófilo III, con una pequeña delegación de religiosos y científicos. El padre fray Dobromir Jasztal, vicario custodial, estaba allí en representación del Custodio que se hallaba fuera del país. También se encontraban presentes fray David Grenier, secretario de Tierra Santa, y otros tres frailes, entre ellos el padre Eugenio Alliata, arqueólogo del Studium Biblicum Franciscanum. También asistió, por parte de la Custodia, el arquitecto Osama Hamdam, miembro de la comisión científica del proyecto. Así mismo, una pequeña delegación de armenios, encabezada por el obispo Sévan, además de los coptos del Santo Sepulcro. En total unos cincuenta religiosos y la Sociedad National Geografic, que disponía de la exclusiva sobre las fotografías.

Después de presenciar los hechos, los expertos realizaron algunas declaraciones interesantes. Por ejemplo, el arqueólogo Fredrik Hiebert, comentó: “Estoy completamente sorprendido. Me tiemblan un poco las rodillas porque no me esperaba esto. No podemos asegurarlo al cien por ciento, pero parece prueba visible de que la localización de la Tumba no ha cambiado con el tiempo, algo que científicos e historiadores se han preguntado desde hace décadas”.

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También, los investigadores confirmaron que, dentro del Edículo del siglo XVIII en el que se encuentra la Tumba, se han encontrado las paredes de piedra caliza originales de la cueva. Han decidido abrir una ventana en la pared sur del santuario, de forma que pueda ser visible una de las paredes de la cueva.

Lo primero que encontraron fueron las distintas capas con material de relleno. Posteriormente hallaron una segunda baldosa de mármol con una cruz esculpida en la superficie. Esta pertenece a la época de los Cruzados. Finalmente, se ha descubierto intacto el mencionado lecho fúnebre original de piedra caliza, donde fue depositado el cuerpo de Jesucristo.

Después de que los expertos trabajaran en el lugar, se ha concluido que el subsuelo de la iglesia se encuentra muy afectado a causa de la humedad. Por tanto, se requieren nuevas obras para evitar que sigan las humedades. Para esto es necesario que se llegue a un nuevo acuerdo entre las distintas comunidades cristianas del Santo Sepulcro.

La pregunta surge natural: ¿este lugar es realmente tan santo? ¿Qué certeza hay de que aquí realmente haya estado enterrado el cuerpo de Cristo? La mejor respuesta a estas preguntas es el conocimiento de la historia de este sitio. Probablemente no haya otro lugar del mundo con una historia tan azarosa. Tanto interés por parte de todo el mundo ya de por si supone una clara señal de la importancia histórica del emplazamiento. Este ha sido uno de los lugares más disputados de la historia.

Santiago Quemada

sábado, 4 de marzo de 2017

Reparaciones en el Edículo y Tumba de Jesucristo

Empezamos el tiempo de cuaresma, preparación para la Pasión y Resurrección de Jesucristo. El Señor después de su muerte fue enterrado en un sepulcro excavado en roca. Al tercer día resucitó de entre los muertos. A lo largo de este tiempo fuerte de penitencia nos ayudará acudir a este lugar Santo y a su hora, como decía decía san Juan Pablo II, en la encíclica Ecclesia de Eucaristía, n. 4: “«La hora santa, la hora de la redención del mundo. Cuando se celebra la Eucaristía ante la Tumba de Jesús, en Jerusalén, se retorna de modo casi tangible a su “hora”, la hora de la cruz y de la glorificación”.

El lugar central del cristianismo es el Santo Sepulcro. En la Basílica de Jerusalén se encuentra el lugar del Calvario, donde murió Jesucristo, y la Tumba o el Sepulcro donde fue depositado su cuerpo, y desde donde resucitó al tercer día. La Tumba está cubierta por un edículo que recubre dos estancias: la antesala al Sepulcro, y la pequeña estancia donde se encuentra la Tumba. La palabra Edículo procede del latín aedicule o «casa pequeña». Así narran el evangelio de san Juan el momento en el que dan sepultura al cuerpo de Jesús.

«Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque ocultamente por temor a los judíos, rogó a Pilato que le dejara retirar el cuerpo de Jesús. Y Pilato se lo permitió. Vino, pues, y retiró su cuerpo. Nicodemo, el que había ido antes a Jesús de noche, vino también trayendo una mezcla de mirra y áloe, como de cien libras. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos, con los aromas, como es costumbre dar sepultura entre los judíos. En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo en el que todavía no había sido sepultado nadie. Como era la Parasceve de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús» (Jn 19, 38-42).

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En los últimos años se ha visto cómo este Edículo que recubría la Tumba de Cristo se encontraba en muy mal estado. Era urgente hacer algo para su reparación. Las autoridades judías amenazaban con la clausura del lugar por amenaza de ruina. Después de bastantes conversaciones entre las distintas comunidades cristianas, finalmente, se llegó a un acuerdo. Han hecho falta doscientos años para que católicos, griegos ortodoxos y armenios convinieran en la reparación del Edículo que recubre la Tumba de Jesucristo.

Se encargó esta restauración a los expertos de la Universidad Nacional Técnica de Atenas. Este equipo ha estado trabajando seis meses en el lugar del Edículo. Fue el día 26 de octubre cuando accedieron a la superficie de la Tumba con el fin de retirar la losa que la cubre. Todo el proceso duró unas sesenta horas. El fin era estudiar el interior del Sepulcro para reparar los posibles daños existentes.

Esta operación de apertura de la losa que cubre la Tumba se realizó por primera vez en la era moderna: desde 1810 la losa no había sido retirada. La anterior ocasión a esta fecha tuvo lugar en 1555, bajo la dirección del custodio Bonifacio de Ragusa, cuando también él recibió la autorización para efectuar reformas en el Edículo. Entonces también se habían encontrado signos parecidos a los actuales en los que se veía el deterioro provocado por el paso del tiempo.

Santiago Quemada

sábado, 25 de febrero de 2017

Sodoma y Gomorra

Resultado de imagen de lugar de gomorra en mar muertoLa historia de Sodoma y Gomorra fue considerada por mucho tiempo como una leyenda. Los críticos suponían que fue creada para comunicar principios morales. Sin embargo, a lo largo de la Biblia esta historia es tratada como un suceso histórico.

Los profetas del Antiguo Testamento se refieren a la destrucción de Sodoma en varias ocasiones (Deuteronomio 29:23; Isaías 13:19; Jeremías 49:18), y estas ciudades juegan un papel clave en las enseñanzas de Jesús y los apóstoles (Mateo 10:15; 2 Pedro 2:6 y Judas 1:7).

¿Qué ha encontrado la arqueología para establecer la existencia de estas ciudades? Los arqueólogos han buscado en la zona del Mar Muerto durante muchos años tratando de encontrar las ciudades de Sodoma y Gomorra. Génesis 14:3 da su ubicación, en el valle de Sidim, conocido como el Mar Salado, otro nombre para el Mar Muerto. Del lado este, seis lechos de ríos secos fluyen hacia el Mar Muerto. A lo largo de cinco de estos lechos secos se descubrieron ciudades. La que está más al norte se llama Bab edh-Drha.

En 1924, el renombrado arqueólogo, el Dr. William Albright, excavó en este sitio en busca de Sodoma y Gomorra. Descubrió que era una ciudad fuertemente fortificada. Si bien relacionó esta ciudad con una de las "ciudades de la llanura" bíblicas, no pudo encontrar evidencia concluyente que justificara esta suposición.

Resultado de imagen de tall el hammamSe hicieron más excavaciones en 1965, 1967 y 1973. Los arqueólogos descubrieron un muro de 60 cm. de ancho alrededor de la ciudad, junto con numerosas casas y un gran templo. Fuera de la ciudad había grandes sitios de sepultura donde se desenterraron miles de esqueletos. Esto reveló que la ciudad había estado bien poblada durante la baja Edad de Bronce, alrededor del tiempo en que habría vivido Abraham.

Lo más intrigante fue evidencia de un gigantesco incendio que había destruido la ciudad. Yacía sepultada bajo un manto de cenizas de más de un metro de altura. Un cementerio a un kilómetro de distancia de la ciudad contenía restos carbonizados de techos, postes y ladrillos enrojecidos por el calor.

El Dr. Bryant Wood, al describir estas sepulturas, dijo que un fuego comenzó en los techos de estos edificios. Luego los techos se derrumbaron y cayeron hacia el interior y se difundió el fuego dentro del edificio. Esto ocurrió en el caso de cada casa excavada. Una destrucción tan enorme por fuego coincidiría con el relato bíblico de que la ciudad fue destruida por fuego que cayó del cielo. Wood dice: "La evidencia sugeriría que este sitio de Bab edh-Drha es la ciudad bíblica de Sodoma".

Se mencionan cinco ciudades de la llanura en Génesis 14: Sodoma, Gomorra, Adma, Zoar y Zeboim. Los restos de estas otras cuatro ciudades también se encuentran a lo largo del Mar Muerto. Siguiendo un camino sur desde Bab edh-Drha hay una ciudad llamada Numeria. Siguiendo hacia el sur está la ciudad llamada es-Safi. Más al sur están las antiguas ciudades de Feifa y Khanazir. Los estudios en estas ciudades revelaron que fueron abandonadas al mismo tiempo, alrededor de 2450-2350 a.C. Muchos arqueólogos creen que, si Bab ed-Drha es Sodoma, Numeria es Gomorra, y es-Safi es Zoar.

Lo que fascinó a los arqueólogos es que estas ciudades estuvieron cubiertas por las mismas cenizas que Bab ed-Drha. Numeria, que se considera que es Gomorra, tenía más de dos metros de ceniza en algunos lugares. En casa una de las ciudades destruidas los depósitos de ceniza convirtieron al suelo en un carbón esponjoso, lo que hizo que fuera imposible la reconstrucción. Según la Biblia, cuatro de las cinco ciudades fueron destruidas, permitiendo que Lot huyera hacia Zoar. Zoar no fue destruida por el fuego, pero fue abandonada durante este período.

Si bien los arqueólogos aun cuestionan estos hallazgos, este es un descubrimiento acerca del cual oiremos más en los próximos años.

Pat Zukeran

sábado, 18 de febrero de 2017

Anuncian haber descubierto la ciudad bíblica de Sodoma

Anuncian haber descubierto la ciudad bíblica de SodomaUn equipo de arqueólogos afirma haber descubierto la ciudad bíblica de Sodoma en el Valle del Jordán. Dichos hallazgos arrojarían luz sobre la Edad de Bronce y sobre cómo las ciudades-estados se formaron en el período comprendido entre los años 3.500 y 1.540 a.C. El descubrimiento, si se confirma, sería de suma importancia para la arqueología.

«Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. Y subió Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová. Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno». Así es como explica la Bíblia la destrucción de Sodoma y Gomorra, las dos ciudades que tuvo que arrasar Dios debido a que se habían convertido en la cuna del pecado.

Hasta ahora, este texto era también una de las pocas evidencias que había sobre su existencia. Y decimos hasta ahora porque, después de diez años de excavaciones, un equipo de arqueólogos dirigido por Steven Collins (de la Universidad del Suroeste de Trinidad» (en Nuevo México) afirma haber descubierto una ciudad que podría corresponderse con la villa bíblica de Sodoma. Su ubicación estaría al sur del Valle del Jordán (en Oriente Medio). El hallazgo, de confirmarse, podría cambiar la historia conocida.

Concretamente, Collins lleva más de una década dirigiendo las excavaciones que se están sucediendo sobre el montículo de Tall el-Hammam. Su trabajo durante le ha permitido arrojar algo de luz sobre las civilizaciones que habitaron la zona, hasta ahora bajo un manto misterio absoluto.

«Sabemos muy poco sobre la Edad del Bronce al sur del Valle del Jordán. La mayoría de mapas arqueológicos de la zona estaban en blanco. Pero, sobre todo, lo que hemos encontrado es una ciudad estado importante que era desconocida antes de que comenzásemos nuestro proyecto», explica el arqueólogo en declaraciones recogidas por la versión digital del diario «Popular Archeology».

Pero... ¿Qué les lleva a creer que esta ciudad perdida es la que Dios destruyó en la Biblia? En palabras de Collins, tanto él como su equipo han comparado los objetos encontrados con otras ciudades cercanas y, en base a los mismos y a la excelente ubicación de la villa, no tienen ninguna duda.

«Tall el-Hammam coincide con los rasgos de la zona en la que se asentó Sodoma según la Biblia. La teoría dice que fue la más grande del este del Kikkar [Jordania]. Así, llegué a la conclusión de que si uno quería encontrar Sodoma, debía buscar la ciudad más grande que existió durante la Edad del Bronce, el tiempo de Abraham. Cuando exploramos la zona, la elección de Tall el-Hammam fue una obviedad, pues era de cinco a diez veces más grande que todos los otros sitios de la Edad del Bronce en toda la región, incluso más allá del Jordán», añade el experto.

Por otro lado, el arqueólogo afirma que -en base a las excavaciones realizadas- esta gigantesca ciudad estado fue abandonada por extrañas circunstancias hacia el final de la Edad del Bronce. Esto hizo que se convirtiera en un páramo deshabitado durante más de 700 años. Con todo, después de esos siete siglos volvió a florecer. Así lo denota la gigantesca puerta de hierro que da entrada a la ciudad y que ha sido hallada por Collins (pues no pudo ser edificada durante su primera etapa).

Independientemente de que los restos de la ciudad sean o no los de Sodoma, Collins ha señalado que el descubrimiento supone todo un hito para la arqueología. Y es que, en esta región habitó un pueblo que prosperó en un lugar cuidadosamente seleccionado (pues se encuentra cerca del agua y en medio de varias rutas comerciales de la época) y emergió como una región dominante entre los años 3.500 y 1.450 a.C. El lugar, que el experto describe como monstruoso, cuenta con una zona superior y otra inferior, está rodeado por un grueso muros de adobe de entre 5 y 10 metros de altura, tiene varias plazas y, finalmente, está conectado por calzadas. Todas estas características le convierten en un golem de la época.

Entre las diferentes construcciones, destaca la edificación de la muralla que cubre la ciudad superior. «Fue una empresa enorme, que requiere millones de ladrillos y, obviamente, un gran número de trabajadores. La parte superior de la muralla era de unos 7 metros de ancho. El exterior estaba cubierto de arcilla y subía más de 30 m por encima de la ciudad baja. Era un impresionante y formidable sistema defensivo para proteger las residencias de los ciudadanos más ricos de la ciudad, como el palacio del rey y los templos y edificios administrativos», añade el experto.

Por su parte, la parte de la muralla que protege la ciudad inferior no se queda atrás. Y es que cuenta con 4 metros de espesor, está construida sobre una base de grandes piedras y, finalmente, está coronada por una gran estructura de adobe. Tampoco son desdeñables en esta zona los restos de una estructura palaciega de adobe rojo con una gigantesca puerta.

sábado, 11 de febrero de 2017

Descubren un palacio de la era de Salomón

El monumental edificio data del siglo X a.C. y está en la antigua Gézer, lo que hace pensar a los arqueólogos que el último monarca del reino unido israelí vivió allí

No todos los grandes palacios están habitados por reyes: Le Gran Palais de París, El Palacio Real de Madrid o El Palacio Real de Bruselas, son claros ejemplos. Esa es la duda que envuelve ahora al reciente descubrimiento de un grupo de arqueólogos de Texas.

Según cuenta el periódico israelí Haaretz en su página web, «se han hallado los restos de un edificio palaciego en la antigua ciudad real de Gézer, el cual data de la época del rey Salomón, es decir, de hace 3.000 años». No obstante, los investigadores desconocen cuál de los reyes de Israel vivió allí, si es que llegó a vivir alguno.

Salomón, famoso por llevar la riqueza y la estabilidad al reino unido de Israel y de Judá, es conocido como el tercer y último monarca de dicho reino, que posteriormente se separó en dos, Israel y Judá. Hijo del rey David y, por tanto, heredero de sus territorios, consiguió reinar durante aproximadamente cuatro décadas, posiblemente entre los años 965 y 928 a.C.

«Los investigadores desconocen cuál de los reyes de Israel vivió allí» Steve Ortiz, co-director de la excavación, comentó al medio israelí que «aunque no se sabe si allí vivió algún tipo de gobernante, lo que sí se sabe es que el tamaño del edificio palaciego es considerablemente mayor al de las casas normales de la época. Otra de las características diferenciadoras sería por ejemplo el patio central».

Otro de los co-directores del proyecto, Sam Wolff, ha pedido prudencia en cuanto a la conexión entre estos nuevos hallazgos en Israel y los textos bíblicos, ya que son muchos los que aseguran firmemente que Salomón vivió allí, porque así lo dice la Biblia: «El Faraón capturó Gézer matando a todos los que habitaban la ciudad. Así regaló la ciudad entera a su hija, mujer de Salomón, para que éste la reconstruyese».

sábado, 4 de febrero de 2017

Descubren un palacio del rey David en Judea

El palacio está al centro del sitio arqueológico
Para los arqueólogos el descubrimiento confirma la existencia de su reino establecido 1.000 años antes de Cristo. Utensilios hallados en el sitio brindan evidencia de que efectivamente el rey David de la Biblia existió. Se trataría de una villa fortificada del siglo X a. C.

Un grupo de arqueólogos descubrió un palacio que creen podría ser la ciudad judía de Shaarayim, donde según la Biblia el rey David peleó contra el gigante Goliat en el siglo 10 a.C.

El descubrimiento fue hecho por miembros de la Universidad Hebrea y de la Autoridad Israelí de Antigüedades. Según Daily Mail, el palacio que encontraron 30 kilómetros al suroeste de Jerusalén mide unos mil metros cuadrados.

Los profesores Yossi Garfinkel y Saar Ganor dicen que descubrieron en Judea Sefelah dos grandes edificios reales de 1.000 años de antigüedad, la época del rey David.

El profesor Yossi Garfinkel, de la Universidad Hebrea y Saar Ganor de la Autoridad de Antigüedades de Israel, anunciaron que identificaron a uno de los edificios como el Palacio del Rey David, mencionado en la Biblia, y la otra estructura, como un enorme almacén real, según el último informe de julio de la Autoridad de Antigüedades en Khirbet Qeiyafa.

“Estos son los dos edificios más grandes se sabe que han existido en el siglo X antes de Cristo en el Reino de Judá”, destaca el informe de los especialistas.

La pared que rodea al palacio mide unos 30 metros de largo y un acceso impresionante está montado para descender a la puerta del sur de la ciudad, del lado contrario del Valle de Elah. "Alrededor del perímetro del palacio encontramos cuartos con instalaciones que son evidencia de industria metalúrgica y artesanías provenientes de Egipto”, describen a Daily Mail los investigadores.

Alrededor del perímetro del palacio se encontraban las habitaciones con la evidencia de una industria de metal, recipientes especiales de cerámica y fragmentos de vasos de alabastro que fueron importados de Egipto.

“Desde aquí se tiene una excelente vista mirando hacia la distancia, tan lejos como el Mar Mediterráneo en el oeste de las montañas de Hebrón y Jerusalén en el este. Este es un lugar ideal desde el que enviar mensajes por medio de señales de fuego”, destacan los arqueólogos.

“Por desgracia, gran parte de este palacio fue destruido 1400 años más tarde, cuando una granja fortificada fue construida allí en el período bizantino”, señalan los especialistas.

Un segundo edificio con columnas, que ocupa entre 15 metros de largo por 6 metros de ancho, está en la parte norte de la ciudad. Fue utilizado como un almacén administrativo, según los investigadores.

"Fue en este edificio que el reino almacenó impuestos que recibió en forma de productos agrícolas obtenidos de los habitantes de los diferentes pueblos de la Judea Sefela. Cientos de grandes jarras de tiendas se encuentran en el sitio, cuyo mango tiene estampado un sello oficial, como era costumbre en el Reino de Judá durante siglos", informan el profesor Garfinkel y Saar Ganor.

Para los arqueólogos esto es lo que confirma que las edificaciones son una evidencia de una construcción patrocinada por el Estado y una organización administrativa durante el reinado del rey David. "Esto es una prueba inequívoca de la existencia de un reino, que supo establecer centros administrativos en puntos estratégicos", afirman los arqueólogos.

“Khirbet Qeiyafa fue destruido probablemente en una de las batallas que se libraron contra los filisteos alrededor del año 980 antes de Cristo. El palacio, que ahora está siendo revelado y la ciudad fortificada que fue descubierta en los últimos años son otro nivel de comprensión del principio del reino de Judá".

La Autoridad de Antigüedades de Israel, la Autoridad de Naturaleza y Parques y otros organismos esperan que el sitio se convierta en un lugar que atraiga a un gran número de visitantes deseosos de saber sobre cómo vivían en la época del rey David.