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sábado, 20 de septiembre de 2014

D. Álvaro en Betania, la Visitación y la Flagelación

El domingo 20 fuimos con don Álvaro a Betania. Ya en el coche comenzamos a leer y meditar los textos del Evangelio referentes al trato de Jesús con Lázaro, Marta y María. Vemos desde fuera la tumba de Lázaro y entramos en la iglesia de la casa de los hermanos para hacer media hora de oración. A continuación don Álvaro fue a celebrar la Santa Misa en el oratorio del centro de las mujeres del Opus Dei y les hace la homilía. Tuve la ocasión de ayudarle en esta Misa. Después el Vicario don Alberto fue enseñando a don Álvaro algunas casas o terrenos que podrían servir como sede de centros, que ahora estaban en sedes provisorias, muy pequeñas. Uno de los terrenos estaba en Ain Karim. Y a Ain Karim volvimos por la tarde, para hacer un rato de oración en la iglesia de la Visitación y pasamos por delante de la iglesia de San Juan Bautista. Al volver a Jerusalem, don Álvaro tuvo, en el centro de las mujeres de la Obra, una tertulia para chicas, en las que participaron varias hebreas. Después fue al centro de varones y estuvo un rato con sus hijos. Indudablemente notamos que don Alvaro estaba cansado y, a la vez, enormemente contento de estar en Tierra Santa.
El lunes 21 fuimos con don Álvaro a visitar la iglesia de Santa Ana e hicimos un rato de oración en la cripta de la Natividad de la Virgen. Nos acercamos después a la piscina de Bethesda, donde leemos el texto del Evangelio de San Juan (cap. V) de la curación del paralítico.
Desde allí el Siervo de Dios fue a predicar y a celebrar la Santa Misa en el oratorio del centro de varones del Opus Dei. A las 12 visitó al Nuncio Apostólico.
Por la tarde, con don Álvaro, hicimos un rato de oración en la iglesia de la Flagelación, leyendo texto evangélicos del juicio del Señor ante Pilato, flagelación, Ecce homo, condena de Jesús. Visitamos el Litóstroto, el arco del Ecce homo, la Vía Dolorosa. Después vamos a la iglesia de San Pedro in Gallicantu donde leemos los textos de las negaciones de Pedro.
Más tarde, don Álvaro tiene una tertulia, en el centro del Opus Dei, a la que asisten varios jóvenes palestinos católicos y un grupo de chicos norteamericanos que van a participar la próxima Semana Santa, en Roma, al encuentro de universitarios que se organiza todos los años (Univ). Luego don Álvaro se acerca al centro de las mujeres del Opus Dei, para estar un rato con sus hijas.

www.opusdei.org

sábado, 26 de octubre de 2013

San Juan en el desierto


Iglesia de San Juan en el desierto
"En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea; Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías (Is 40, 3-4): Una voz clama: "En el desierto abrid camino a Yahvé, trazad en la estepa una calzada recta a nuestro Dios. Que todo valle sea elevado, y todo monte y cerro rebajado; vuélvase lo escabroso llano, y las breñas planicie". (Lc 3, 1-4)



San Juan en el desierto, tercero de los santuarios de Ain Karem después del de la Visitación y del santuario del nacimiento de Juan Bautista, hace memoria del lugar en donde el Precursor encontró refugio huyendo de la matanza de los Inocentes. Comprende el Santuario, la Gruta, la fuente y la Tumba de Isabel.

La figura del Bautista está estrechamente asociada al desierto, lugar de vida ascética y, a la luz de la historia de Israel, lugar privilegiado donde se encuentra la gracia de Dios. Del desierto, según la profecía de Isaías, vendría el precursor del Mesías.

‘Ain el-Habís, a unos 3 kms. de Ain Karem, recuerda el lugar en donde san Juan Bautista vivió su infancia y los años de preparación para el ministerio público. Los testimonios escritos que conocemos –relativamente tardíos- apoyan la historicidad del lugar basándose en el nombre y las ruinas. ‘Ain el-Habís significa fuente del eremita, una definición que bien claramente hace alusión a la figura del precursor, prototipo de los ermitaños. En este lugar los cruzados erigieron, sobre las ruinas que entonces existían, una iglesia y un convento.

Pintura mural en la grutaEl primer testimonio escrito es de un autor anónimo del siglo XII que nos deja una breve mención de la capilla del desierto. Giovanni Zuallardo la describe –aunque ya estaba en ruinas pero era igualmente imponente- diciendo: “Saliendo de la Visitación, apetece continuar dos ó tres millas más adelante para visitar el Desierto, allí donde san Juan Bautista, guiado y confortado por el Espíritu Santo, vivió su infancia hasta el día de su manifestación a Israel predicando el Bautismo de penitencia. Junto a dicho Desierto, por caminos fastidiosísimos y peligrosísimos, nos llenamos de una gran alegría al ver un lugar tan austero a la par que hermoso, a pesar de que en el presente no sea tan boscoso como parece haberlo sido en el pasado, y es además grotesco, áspero y alejado de toda habitación humana. El antro o caverna donde el Santo vivía (que se menciona en el himno que canta la Iglesia y que comienza con Antra deserti…), está excavado en la roca en su mitad y se encuentra al principio de la ladera de una montaña que está llena de arbustos y que inmediatamente se convierte en un precipicio o despeñadero, mirando la profundidad del Valle que está en frente. Esta caverna es bastante grande por dentro y al fondo tiene una elevación a modo de altar, donde dormía el santo. 

La entrada es también muy difícil y estrecha y junto a ella hay una fuentecilla de agua buenísima que se puede coger tanto en la parte alta como en la baja. Arriba hay una pequeña iglesia y un pequeño monasterio en los que no se ven sino algunas partes de los muros, casi todos ellos ya deshechos” (ELS 82). En 1626, el padre Quaresmi habla de una iglesia dedicada a san Juan (ELS 86), lo que lleva a pensar en una restauración o reconstrucción por parte de los franciscanos.

El Desierto de san Juan fue adquirido por la Custodia de Tierra Santa el 10 de noviembre de 1911 al Patriarcado Latino, que a su vez lo había comprado entre los años 1850-55. El Patriarca Mons. Valerga hizo construir un altar en la gruta. La iglesia y el convento del arquitecto A. Barluzzi fueron inaugurados en el 1922.

sábado, 19 de octubre de 2013

Santuario de san Juan Bautista


Iglesia y convento de S. Juan Bautista"A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo: -«¡No! Se va a llamar Juan”. Le replicaron:- «Ninguno de tus parientes se llama así”. Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: -«¿Qué va a ser este niño?» Porque la mano del Señor estaba con él". (Lucas 1:57-66).


La Iglesia de Jerusalén como da testimonio un antiguo leccionario conservado en lengua georgiana (ss.VII-VIII) celebraba el 28 de agosto “en la ciudad de Enqarim, en la iglesia de Isabel la justa, su recuerdo”. Según una tradición que se remonta al siglo IX, esta localidad fue considerada como el lugar del nacimiento del Bautista y una iglesia fue construida como recuerdo de los hechos que nos narra el evangelio de San Lucas. “La casa de Zacarías está situada a los pies de un monte a occidente Jerusalén. A la casa de Zacarías llegó María para saludar a Isabel. En aquella misma casa nació Juan el Precursor. 

Plano arqueológicoHoy, una iglesia ocupa este lugar. En su interior, a izquierda bajo un altar se ve una pequeña gruta en la que nació Juan el Precursor” (Abad ruso Daniel, a principios del siglo XII). Esta misma iglesia existe todavía hoy, no habiendo sido nunca destruida, sino que fue convertida en establo por los musulmanes durante más de cuatro siglos hasta que, los franciscanos, a finales del siglo XVII, consiguieron tomar posesión del lugar. Las excavaciones, llevadas a cabo fuera del recinto de la iglesia, por el P. Saller, (1941-42) han demostrado que se encontraba dentro de un área habitada desde el siglo primero por hebreos (baños rituales) y luego por paganos (lagares y una estatua de Afrodita).

En la época bizantina, a partir de los siglos IV-V, se constata un amplia zona de cementerios cristianos al lado de unas veneradas sepulturas de dos “mártires de Dios”, mencionados en una inscripción de un mosaico del pavimento descubierto en el año 1885. En frente de estas sepulturas se encontraron restos de una capilla pavimentada con mosaicos. Y sucesivamente, otra más en la zona sur. Todos estos elementos, aunque no tengan relación directa con San Juan Bautista, son un testimonio de una antigua tradición de culto en el lugar.

La iglesia cruzada del XII siglo fue restaurada en el 1621 por el Custodio de Tierra Santa Tommaso Obicini da Novara y abierta en el 1675. La construcción actual, proyectada por el arquitecto Antonio Barluzzi, es del 1939. El nacimiento de San Juan Bautista, precursor del Señor, se localiza en el pueblecito de Ain Karem, al oeste de Jerusalén (hoy dentro del terreno urbano de la ciudad). Juan es hijo de padres ancianos, Zacarías e Isabel, parientes de María.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Ayn Karem, lugar de la Visitación.

Por aquellos días, María se levantó y marchó deprisa a la montaña, a una ciudad de judá; y entró en casa de Zacarías y saludó a isabel. y cuando oyó isabel el saludo de maría, el niño saltó en su seno, e isabel quedó llena dl espíritu santo; y exclamando en voz alta dijo: - bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de vientre. ¿de dónde a mi tanto bien, que venga la madre de mi señor a visitarme?...” (lucas, 1, 41-43).
Ain Karem, que se traduce como "Fuente del Viñedo", es un pueblecito situado en las cercanías de Jerusalén, al oeste de la ciudad nueva y a unos 6 kilómetros de la Puerta de Jaffa. En este pueblo es donde la tradición ha venido recordando dos hechos relatados en el evangelio de San Lucas: la Visitación de María a su prima Isabel y el nacimiento de Juan Bautista. Precisamente fue la visita de la Virgen la que dio nombre a la principal iglesia de la aldea.
San Lucas es, como ya queda dicho, el único evangelista que describe el encuentro entre las dos mujeres, en el cual María pronunció las palabras inmortales que conocemos como el Magnificat. Zacarías, el esposo de Isabel, era sacerdote del Templo de Jerusalén, y fue mientras se encontraba en el servicio allí que apareció ante él el ángel Gabriel para anunciarle el embarazo de Isabel, pero Zacarías fue tan incrédulo que se quedó sin habla hasta el nacimiento de su hijo, Juan, el llamado Bautista.

Cerca de la iglesia, en el centro de la aldea, se encuentra el Manantial de Nuestra Señora María, donde se dice que la Virgen pudo descansar antes del ascenso final a la casa de su prima. Una artística verja delimita la propiedad franciscana, articulada en torno un patio interior cuya pared derecha está totalmente cubierta por el Magnificat en numerosos idiomas. Es una forma de honrar a María y, con ella, alabar a Dios con palabras distintas, pero con los mismos sentimientos de ella, uniendo las voces de todos los pueblos de la tierra. En este lugar hay dos iglesias superpuestas, obra del arquitecto y terciario franciscano A. Barluzzi; ambas están igualmente decoradas con frescos de Vagarini.
Desde el patio se entra directamente en la capilla inferior o cripta, detrás del pórtico oriental. Los frescos representan el encuentro de María e Isabel, Zacarías ofreciendo el incienso en el Templo y, a la derecha, Isabel protegiendo al niño Juan de la muerte decretada por Herodes. Al fondo del pequeño túnel abovedado hay una antigua cisterna. A la izquierda de la entrada al patio hay una escalera que sube hasta la iglesia superior. Ésta está construida sobre los cimientos de la iglesia cruzada. Los frescos del muro sur representan, de adelante hacia atrás: el concilio de Éfeso, donde se proclamó la maternidad divina de María; María Refugio nuestro; María mediadora en la bodas de Caná; María Socorro de los cristianos en la batalla de Lepanto; y Duns Scoto defendiendo la inmaculada concepción de la Virgen.

Las excavaciones realizadas por el arqueólogo franciscano Bagatti en 1937 demostraron que el sitio estuvo ocupado desde el siglo XII a.C., hasta el periodo Bizantino, durante el cual se transformó en un lugar de culto cristiano. Probablemente la existencia de dos lugares de culto cristianos separados no tengan otra explicación que la de exaltar por igual el nacimiento de Juan y la visita de María a su prima.


sábado, 1 de septiembre de 2012

Iglesia de san Juan Bautista. Ayn Karem

"Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella. A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: "No, debe llamarse Juan". Ellos le decían: "No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre". Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Este pidió una pizarra y escribió: "Su nombre es Juan". Todos quedaron admirados. Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.  Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: "¿Qué llegará a ser este niño?" Porque la mano del Señor estaba con él. Entonces Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo y dijo proféticamente. "Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz". El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel". (Lc 1, 57-80).
La iglesia está construida en el lugar tradicional de la casa de Zacarías e Isabel, padres de Juan Bautista, y sobre restos de la iglesia bizantina del siglo IV. Fue levantada por los cruzados y restaurada por los franciscanos en 1675.

Bajo el pórtico puede verse, a través de una rejilla, una especie de cripta en donde se conserva un mosaico bizantino, que tiene reproducida la aclamación: ”Salud, mártires de Dios”, que podría aludir a los monjes asesinados por los samaritanos en la sublevación del siglo VI.

La iglesia es de tres naves y cúpula en el crucero. En la capilla situada al fondo de la nave norte hay una gruta que se cree fue parte de la casa de Zacarías e Isabel. Debajo del altar puede leerse una inscripción latina, que traducida dice así:”Aquí nació el Precursor de Dios”. Los muros de la iglesia están recubiertos de azulejos de la Comunidad Valenciana, traídos durante el reinado de Isabel II. Los lienzos que decoran los muros son pintura española de distintas escuela. Sobresale el cuadro que representa la degollación de Juan Bautista, de Ribalta, encima de la puerta de la sacristía; la gran cantidad de obras españolas se debe a que este santuario fue propiedad de España hasta 1980, cuando el gobierno lo cedió a la Santa Sede. Recientemente se ha descubierto una cueva que formó parte de un complejo sistema de agua del siglo VIII a.C., consistente en un gran depósito de agua, o cisterna de 20 metros de profundidad, revocado, tres piscinas al aire libre…
Se cree que se reutilizó como lugar de culto donde se bautizaba en el siglo I siguiendo un ritual; es decir, desde Juan Bautista hasta el siglo II. Más tarde, según los investigadores, se estableció allí una comunidad de monjes que perpetuó la memoria del Bautista, por lo que recibe el nombre de Cueva de Juan Bautista. Como alusivo al Bautista se interpreta un grafito donde aparece un personaje con nimbo en torno a la cabeza, un bastón en la mano izquierda y la mano derecha alzada en ademán de proclamación. Puede considerarse un paralelo iconográfico otro grafito hallado en Nazaret, donde el personaje considerado como el de Juan Bautista, tiene en la mano un estandarte con la cruz cósmica. En el patio exterior de la Iglesia puede verse, escrito en multitud e idiomas, el Benedictus (la oración que recitó Zacarías cuando recuperó el habla, después del nacimiento de su hijo Juan).
http://www.primeroscristianos.com/

sábado, 10 de septiembre de 2011

Peregrinación de la iglesia Montalegre III

"Habíamos salido casi en ayunas, de manera que con aquella alegría pascual nos volvimos al hotel a desayunar pues la jornada no había hecho más que empezar. Estábamos en Israel por lo que también íbamos a conocer la cultura y la historia de este pueblo. Visitamos el Museo del Holocausto que el estado de Israel ha dedicado a cada una de las víctimas del holocausto nazi de la Segunda Guerra Mundial, un museo hecho con mucho cariño, respeto, esmero y cuidado que no deja a nadie indiferente. Paseamos por todo el Memorial, fuimos a ver la maqueta de la Jerusalén Antigua y el Museo del Pergamino. Y después de descansar por la tarde, nos esperaba la salida nocturna. Durante tres horas vimos la Jerusalem de noche, con sus zonas comerciales, terrazas, tiendas, barrios cerrados y oscuros, y con separaciones naturales según la religión que se practique; vimos los museos referidos iluminados y lo más impresionante el Knesset Menorah de bronze (el Candelabro de los Siete Brazos). También bajamos al Muro de las lamentaciones, y rezamos en privado junto a judíos, que todos los días y horas del año, de día y de noche, en todo tiempo van a rezar allí.
Nos quedaba el último día para conocer más cosas de Jerusalem, y lo aprovechamos aunque sintiéramos cansancio físico o emocional. Quedaba poco y no era cuestión de medrarse. En primer lugar, paseamos por la explanada del Templo y nos dimos cuenta que realmente era muy grande a la idea que teníamos del Evangelio, fuimos a la Piscina Probática. No podíamos entretenernos, teníamos que llegar a la hora prevista a la Santa Misa en Aïn Karem, donde nació Juan el Bautista. A la hora del almuerzo, la organización de la peregrinación y la agencia de viajes que habíamos contratado, tuvo varios detalles y recuerdos con los peregrinos. Todos estábamos muy felices y contentos. Quedaba despedirnos de la Virgen Santísima, con ella iniciamos la peregrinación y a ella nos íbamos a dirigir, pasamos antes por el entorno del Rey David y el Cenáculo, espacios sin culto pues no están bajo la custodia de los franciscanos. Nos despedimos de Nuestra Señora en la iglesia de la dormición, allí dejamos todas las flores con las que las señoras habíamos sido obsequiadas en el almuerzo de despedida. Pero la despedida de la peregrinación la hizo el Rector de Montalegre, en el hotel, dando gracias a todos los peregrinos por su colaboración haciendo un pequeño repaso de los lugares y agradeciendo al equipo organizador todo el trabajo dedicado.
Los peregrinos no solo rezamos, no solo nos emocionamos y lloramos con unas lágrimas llenas de gozo y de alegría sana y cristiana, no solo nos sentimos atrapados dentro del Evangelio como un personaje más, sino que nos sentimos como nunca hijos de Dios, redimidos por la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, al paso del vía crucis, al besar el sepulcro, al vivir con intensidad las santas misas, con el rezo del santo rosario en los trayectos o en cualquier lugar… Notamos y palpamos todo el Evangelio, sin lugar a dudas".
Escrito por Isabel Hernández Esteban

sábado, 15 de agosto de 2009

Una peregrinación a Tierra Santa III

SÁBADO. Hoy nos despedimos de Nazaret. Antes de montar en el bus entro un minuto a la casa de la Virgen. Bajamos por la ribera oeste del Jordán hasta el Mar Muerto. Visitamos las excavaciones del Qumran (se aprecia en la foto). Vemos una proyección sobre los esenios: puritos gnósticos (como dirían en México). Después nos bañamos en el Mar Muerto y nos cubrimos de barro negro. Es una experiencia única. Y llegamos a Jericó, un fantástico oasis verde y frondoso en medio de un desierto duro y bañado por la luz cegadora. Se ve desde allí la montaña de la Cuarentena. Comemos en un comercio “occidentalizado” donde venden cremas para la piel, sirven café espresso, preparan platos con sabor europeo y atraen a los “hijos de la decadencia” consumista occidental con un rótulo que a ellos les resulta familiar: “temptation center”, que, al menos en este caso, está justificado por el significado de la montaña nombrada, donde Jesús fue tentado. Subimos a Jerusalén. Queda claro por qué se emplea la expresión “subir” para referirse a la marcha a Jerusalén, al menos desde Jericó: el trayecto consiste en un fatigoso ascenso entre peñas desérticas. Llegamos y pasamos de largo, después de poder divisar por primera vez, desde la autopista, el templo con la reluciente cúpula dorada de la mezquita de Omar. Pasamos junto al cementerio donde está enterrado Theodor Herzl y junto al museo del holocausto.
Vamos a las “montañas de Judea”. Difícilmente podría expresarse de forma más sencilla y precisa el sitio al que llegamos nosotros y al que fue la Virgen a visitar a su prima en Ain Karim. Entramos en la iglesia construida sobre la casa donde nació Juan el bautista. Todo dentro recuerda a España: cerámica de Manises cubre por completo las paredes, pintura española con motivos de la vida y muerte de Juan, una imagen de María en el retablo, como podría verse en una iglesia andaluza... El templo tuvo estatuto internacional de extraterritorialidad a favor de España, al que se renunció hace treinta años. También esto es típicamente español. Después bajamos un trecho y subimos otro empinado hacia la iglesia de la visitación de la Virgen a su prima Isabel. Celebramos allí la misa. Volvemos a Jerusalén. Bajamos del bus para ver el exterior del parlamento israelí y el monumental candelabro de bronce de los siete brazos que regaló el Reino Unido al Estado de Israel. Entramos en la ciudad vieja por la puerta nueva y llegamos a nuestro alojamiento en la Casa Nova. Primera visita al Gólgota en la iglesia del santo sepulcro. La escena que puede contemplarse allí cada día a las 9 de la noche es indescriptible. Desde hace casi mil años un miembro de la aristocracia musulmana se encarga de cerrar la puerta de la iglesia a los cristianos a esa hora y se queda con la llave. A la mañana siguiente “les” abre la puerta. Naturalmente el acto tiene un contenido simbólico, que con facilidad puede imaginarse si se tiene en cuenta que el privilegio procede de una victoria militar. El personaje que ahora ejerce la facultad no tiene desperdicio: un andar algo altanero y aspecto distinguido, a pesar de que va en chanclas y vaqueros.
DOMINGO. Visita tempranera al Gólgota. Visita a Belén. El muro de cemento que aísla la zona por la que se entra, con dos controles: uno judío y otro palestino, puede compararse a una brecha en la carne. Misa en el monte de los pastores y visita al lugar donde nació Jesús (Fotografía del interior de la Basílica). Comida en la Casa Nova de Belén. Vamos a Betania, a la casa de Marta, María y Lázaro. Llegada a Jerusalén, entrada por la puerta de Sión. Paseo por el cardo máximo y el barrio judío. Templo y muro de las lamentaciones. Me pregunto si el rezo cristiano causará en los judíos una impresión tan rara como la que causa el judío (una oración acompañada del movimiento corporal) a los cristianos. Entramos al barrio musulmán. Conferencia en la sede de la Custodia de la Tierra Santa de los franciscanos. Cena y debate sobre el diálogo interreligioso.
Colaboración: Jose María Rodríguez de Santiago.

sábado, 31 de enero de 2009

Vista rápida de lugares Santos

Hago aquí una recopilación de los 14 lugares santos más visitados. Se trata de una vista rápida a través de fotos de estos sitios tan especiales. En uno o dos minutos se pueden recorrer con la vista y la imaginación algunos de los lugares más significativos de la vida de Jesús y de la Virgen.
1. La casa de María en Nazaret


2. La casa de santa Isabel en Ain Kárem




3. La gruta de Belén





4. Las bodas de Caná




5. El milagro de la multiplicación en Tabga



6. Una playa en el mar de Galilea




7. Transfiguración en el monte Tabor




8. El Cenáculo





9. El huerto de los olivos en Getsemaní




10. Iglesia de Galicantum, cárcel de Jesús




11. Via dolorosa



12. El Calvario


13. El Santo Sepulcro


14. Iglesia de la dormición de la Virgen


domingo, 29 de junio de 2008

Ain Karem, lugar de la Visitación

Celebramos hace unos días la solemnidad de San Juan Bautista, y a finales del mes de mayo la Visitación de la Virgen María a su prima Santa Isabel. Quería aprovechar estas festividades para hablar del lugar donde tuvo lugar la Visitación y donde nació San Juan: Ain Karem. En los siglos XIII-XIX los peregrinos ya veneraban este lugar como la "segunda casa de Zacarías", y donde Isabel se retiró en espera del nacimiento del Bautista (Lc 1,24). Se encuentra a unos 10 kilómetros de Jerusalén. La primera vez que tuve la oportunidad de ir fue en una breve excursión en bicicleta, poco después de llegar a Tierra Santa. Es un lugar precioso y que –sin duda- tiene un encanto especial. No solo por la naturaleza que rodea la colina donde está situada la Iglesia, sino también por el acontecimiento que tuvo lugar allí. Es fácil imaginarse la llegada de la Virgen después de un viaje muy largo –dista 193 kilómetros de Nazaret-, y los tres meses pasados ayudando a su prima –ya mayor- antes del nacimiento de su hijo Juan. Para llegar hay que superar una cuesta empinada.
Al entrar en el patio que hay antes de la Iglesia, vemos una escultura del encuentro entre la Virgen y su prima. En el muro, dentro del recinto, inscripciones con la oración del Magníficat en muchos idiomas (se pueden observar en la foto, pues están detrás de la escultura de la Virgen y Santa Isabel). En la Iglesia que hay en la entrada -pues hay otra más grande subiendo unas escaleras- encontramos al fondo -como en una cueva- el antiguo pozo, donde la Virgen María iría a sacar agua. De aquí deriva en Hebreo el nombre de Ain Karem, de los jardines y viñas (kerem) fértiles gracias a una fuente perenne (Ain). En árabe Ain kariim, significa "fuente generosa".
A la derecha, una roca de un metro de diámetro. Según la tradición esa es parte de la roca donde Isabel se escondió con su hijo Juan para que no lo mataran los soldados de Herodes. En la antigüedad se recordaba el episodio apócrifo, que se encuentra en el protoevangelio de Santiago, el “refugio de Isabel”. La descripción más antigua del lugar es la que hace Daniel en el siglo XII.


"Entre un valle lleno de árboles, se encuentra la montaña hacia la que Isabel corría con su proprio hijo y dijo: “Recibe montaña, a la madre y al hijo”. Y la montaña se abrió y ofreció su refugio. Los soldados de Herodes que la seguían, llegados a este punto no encontraron a nadie y se volvieron confusos. Se puede ver hasta hoy el lugar donde esto sucedió, señalado en la roca. Encima se eleva una pequeña iglesia bajo la cual hay una pequeña gruta, y delante de la entrada de está adosada otra pequeña iglesia. De esta gruta surge una fuente que dio de beber a Isabel y Juan durante su estancia en la montaña, donde se quedaron, servidos por un ángel, hasta la muerte de Herodes".