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sábado, 29 de noviembre de 2014

Jesús nació en Belén, no en Nazaret


San Mateo dice de manera explícita que Jesús nació en «Belén de Judá en tiempos del rey Herodes» (Mt 2,1; cfr 2,5.6.8.16) y lo mismo San Lucas (Lc 2,4.15). El cuarto evangelio lo menciona de una manera indirecta. Se produjo una discusión a propósito de la identidad de Jesús y “unos decían: Éste es verdaderamente el profeta. Otros: Éste es el Cristo. En cambio, otros replicaban: ¿Acaso el Cristo viene de Galilea? ¿No dice la Escritura que el Cristo viene de la descendencia de David y de Belén, la aldea de donde era David?” (Jn 7,40-42). El cuarto evangelista se sirve aquí de una ironía: él y el lector cristiano saben que Jesús es el Mesías y que nació en Belén. 


Algunos oponentes a Jesús quieren demostrar que no es el Mesías diciendo que, de serlo, hubiera nacido en Belén y en cambio ellos saben (creen saber) que nació en Nazaret. El procedimiento es habitual en el cuarto evangelio (Jn 3,12; 6,42; 9,40-1). Por ejemplo, pregunta la mujer samaritana: “¿O es que eres tú mayor que nuestro padre Jacob?” (Jn 4,12). Los oyentes de Juan saben que Jesús es el Mesías, Hijo de Dios, superior a Jacob, de modo que la pregunta de la mujer era en una afirmación de esa superioridad. Por tanto, el evangelista prueba que Jesús es el Mesías incluso con las afirmaciones de sus oponentes.

Éste ha sido el consenso común entre creyentes e investigadores durante más de 1900 años. Sin embargo, en el siglo pasado, algunos investigadores afirmaron que Jesús es tenido en todo el Nuevo Testamento por “el nazareno” (el que es, o el que proviene, de Nazaret) y que la mención de Belén como lugar de nacimiento obedece a una invención de los dos primeros evangelistas que revisten a Jesús con una de las características que en aquel momento se atribuían al futuro mesías: ser descendiente de David y nacer en Belén. Lo cierto es que una argumentación como ésta no prueba nada. 

En el siglo I, se decían bastantes cosas del futuro mesías que no se cumplen en Jesús y, por lo que sabemos —a pesar de lo que pueda parecer (Mt 2,5; Jn 7,42)—, no parece que la del nacimiento en Belén fuera una de las que se invocaran más a menudo como prueba. Hay que pensar más bien en la dirección contraria: porque Jesús, que era de Nazaret (es decir que estaba criado allí), había nacido en Belén es por lo que los evangelistas descubren en los textos del Antiguo Testamento que se cumple en él esa cualidad mesiánica. Todos los testimonios de la tradición avalan además los datos evangélicos. San Justino, nacido en Palestina hacia el año 100 d.C., menciona unos cincuenta años más tarde que Jesús nació en una cueva cerca de Belén (Diálogo 78). Orígenes también da testimonio de ello (Contra Celso I, 51). Los evangelios apócrifos atestiguan lo mismo (Pseudo-Mateo, 13; Protevangelio de Santiago, 17ss.; Evangelio de la infancia, 2-4).

En resumen, el parecer común a los estudiosos de hoy en día es que no hay argumentos fuertes para ir contra lo que afirman los evangelios y se ha recibido en toda la tradición: Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes.

Bibliografía: A. Puig, Jesús. Una biografía, Destino, Barcelona 2005; J. González Echegaray,Arqueología y evangelios, Verbo Divino, Estella 1994; S. Muñoz Iglesias, Los evangelios de la infancia, BAC, Madrid, 1990.

Vicente Balaguer, publicado en http://www.opusdei.es/

sábado, 13 de septiembre de 2014

D. Álvaro en Dominus flevit y Belén

El viernes 18 de marzo, volvimos con don Álvaro al Santo Sepulcro, para hacer un buen rato de oración y celebrar la Misa en el altar de la Magdalena. De nuevo don Álvaro se arrodilló ante el sepulcro del Señor y en el lugar de la Crucifixión y visitó detenidamente la Basílica.
Después fuimos a visitar el “Dominus flevit”. Allí se le acercó un muchacho joven, español, de Valencia, que le pidió a don Álvaro su bendición y le dijo que le gustaría hacerse una foto con él, porque tenía un hermano del Opus Dei y le alegraría mucho tener ese recuerdo. Enseguida se prestó a la foto, habló con el muchacho (el apellido era Clarell) y le dio su bendición. En el coche, y rezando el Rosario, recorrimos el Monte de los Olivos. Pasamos por el Hotel donde nos alojábamos y de allí nos dirigimos al American Colony, donde almorzamos con todos los Numerarios del Opus Dei que vivían en Jerusalem. Por la tarde fuimos al Huerto de los Olivos e hicimos media hora de oración en la Basílica de la Agonía, ante la piedra por la que don Álvaro, después de besarla, quiso pasar su cruz y su rosario. De allí salimos para el Centro de las mujeres del Opus Dei y don Álvaro estuvo un rato de tertulia con sus hijas. Camino de la sede del Centro, don Alberto enseñó a don Álvaro una tumba del tiempo de Jesucristo muy restaurada y que da una idea de cómo sería el sepulcro de Jesús. Después de estar un rato con sus hijas, fuimos al Centro de los hombres, donde el Siervo de Dios quiso estar otro rato con sus hijos, que le contaron anécdotas de su trabajo en Tierra Santa. Don Alberto nos llevó al Hotel. Allí, en la habitación de don Álvaro, siguiendo los textos que había escrito el Fundador del Opus Dei, precisamente para leerlos en la vigilia de San José, pedimos al Señor, por la intercesión de San José, por todas las personas que podría el Señor llamar a su Obra ese año. Don Álvaro nos comentó que se unía a todas las oraciones que se estuvieran haciendo ese día en todo el mundo, pidiendo al Señor vocaciones fieles para servir a la Iglesia.
El sábado 19 de marzo, solemnidad de San José, patrono del Opus Dei, fuimos con don Álvaro por la mañana a Belén. Ya en el coche comenzamos nuestra oración leyendo los textos evangélicos sobre el Nacimiento del Señor. Llegamos al “Campo de los pastores”, donde continuamos nuestra oración y, cuando terminamos, visitamos las grutas y salimos para la Basílica de la Natividad, donde don Álvaro concelebró e uno de los altares de la gruta e hizo la homilía. Había mucha gente en aquel estrecho lugar. Entre los asistentes estaban Aníbal y Laura y otros fieles de la Prelatura, como el Sr. Puhl, español, que tiene un hijo también de la Obra. Después de la Misa don Álvaro se arrodilló para besar la estrella que señala el lugar del Nacimiento de Jesucristo. Volvimos a Jerusalem, pasando por el Muro de las lamentaciones. Por la tarde, a las 4, volvió don Álvaro a Belén, para tener en el “Hotel Paradise” una tertulia con un centenar de personas muy variadas (palestinos católicos, algunos hebreos y ortodoxos, seminaristas alemanes que estaban visitando los Santos Lugares con un sacerdote del Opus Dei, diplomáticos, etc.). A las 6 de la tarde, en Jerusalem, el Siervo de Dios visitó al Patriarca Sabbah. Después fue a estar otro rato con sus hijas, llevándoles de regalo una caja de bombones. Cenó con sus hijos, para celebrar la fiesta de San José. A la vuelta al Hotel, don Álvaro estaba cansado y con algunas dificultades respiratorias. Lo examinó el Dr. Araquistain.

www.opusdei.org

domingo, 25 de mayo de 2014

El Papa Francisco en Belén


El Papa frente a más de 50 mil personas
La Misa del Papa Francisco en Belén ha sido memorable. Muy bonita. Me ha parecido mejor la organización que en la que Misa que tuvimos en el mismo lugar con el Papa Benedicto XVI. Había menos acumulación de gente a la entrada, y todo ha resultado más agil. La verdad es que se había trasmitido un cierto miedo de que pudiera llegar a haber demasiada gente. Por eso, por ejemplo, de Nazaret solo se habían previsto tres autobuses. Y, al final, se han visto algunos sitios libres en la plaza. Aunque en general se veía llena.

El ambiente era impresionante: festivo y de mucha alegría. Desde la plaza, mientras esperábamos la llegada del Papa, seguíamos por las pantallas gigantes su llegada a Belén, y su recibimiento por el presidente de la autoridad Palestina Abu Mazen. 

En la Misa, junto al Papa, había cuatro diáconos del seminario de Bet Jalla: uno de ellos de Ramallah, gran amigo mio, que se llama Bashar, y se ordena sacerdote dentro de un mes. Este año se ordenan 5 sacerdotes del Patriarcado latino.

Durante toda la espera habia música que la gente acompañaba, moviendo al compás cientos de banderas. Cuando el Papa ha entrado en el recinto ha sido el culmen. El Papamovil ha dado una vuelta por la plaza -que ya de si no es muy grande- y todos los asistentes han podido verle muy de cerca. 

Poco después, las banderas y los gritos se han detenido, porque se ha dado el aviso de que comenzaria en breves minutos la ceremonia. La gente ha seguido la Santa Misa con recogimiento y mucha piedad. El coro ha ayudado mucho, pues habían preparado muy bien las canciones. Especialmente bonito ha sido el Padrenuestro, que el coro ha cantado en arameo.

En la homilia el Papa ha agradecido a los "bravos franciscanos" la labor que realizan en Tierra Santa. Los religiosos franciscanos que tenía alrededor estaban entusiamados y muy agradecidos por el detalle de cariño que, con estas palabras, el Papa había tenido con ellos, y con la realización de su misión de custodiar los lugares Santos.

Ha hablado mucho el Papa de la familia y especialmente de los niños. "El Niño Jesús, nacido en Belén, es el signo que Dios dio a los que esperaban la salvación, y permanece para siempre como signo de la ternura de Dios y de su presencia en el mundo. «Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño...». También hoy los niños son un signo. Signo de esperanza, signo de vida, pero también signo "diagnóstico" para entender el estado de salud de una familia, de una sociedad, de todo el mundo. Cuando los niños son recibidos, amados, custodiados, tutelados, la familia está sana, la sociedad mejora, el mundo es más humano.

"El Niño de Belén es frágil, como todos los recién nacidos. No sabe hablar y, sin embargo, es la Palabra que se ha hecho carne, que ha venido a cambiar el corazón y la vida de los hombres. Este Niño, como todo niño, es débil y necesita ayuda y protección. También hoy los niños necesitan ser acogidos y defendidos desde el seno materno".

"En nuestro mundo, que ha desarrollado las tecnologías más sofisticadas, hay todavía por desgracia tantos niños en condiciones deshumanas, que viven al margen de la sociedad, en las periferias de las grandes ciudades o en las zonas rurales. Todavía hoy muchos niños son explotados, maltratados, esclavizados, objeto de violencia y de tráfico ilícito. Demasiados niños son hoy prófugos, refugiados, a veces ahogados en los mares, especialmente en las aguas del Mediterráneo. De todo esto nos avergonzamos hoy delante de Dios, el Dios que se ha hecho Niño".

"Y nos preguntamos: ¿Quién somos nosotros ante Jesús Niño? ¿Quién somos ante los niños de hoy? ¿Somos como María y José, que reciben a Jesús y lo cuidan con amor materno y paterno? ¿O somos como Herodes, que desea eliminarlo? ¿Somos como los pastores, que corren, se arrodillan para adorarlo y le ofrecen sus humildes dones? ¿O somos más bien indiferentes? ¿Somos tal vez retóricos y pietistas, personas que se aprovechan de las imágenes de los niños pobres con fines lucrativos? ¿Somos capaces de estar a su lado, de "perder tiempo" con ellos? ¿Sabemos escucharlos, custodiarlos, rezar por ellos y con ellos? ¿O los descuidamos, para ocuparnos de nuestras cosas?"

Al final de la Misa el Papa ha querido decir unas palabras pidiendo por la paz. Me ha parecido especialmente emotivo, cómo se ofrecía y prestaba su casa para que los líderes árabe y hebreo rezaran por la paz en Tierra Santa. Después he podido saber por los medios de comunicación que los líderes, Abu Mazen y Simon Peres, han aceptado esta invitación del Santo Padre.

Cuando salía de revestirse el Santo Padre he podido verle muy de cerca, como a dos metros. En ese momento se subía al Papamovil para dirigirse a la gruta de Belén, el lugar del Nacimiento. Ha estado muy cariñoso y saludando a mucha gente que se arremolinaba a los lados del Papamovil.

Mañana, si Dios quiere, podré estar en la reunión con sacerdotes y seminaristas en Getsemaní, y espero contarlo.

sábado, 8 de febrero de 2014

Programa del viaje del Papa a Tierra Santa

Papa - Tierra Santa 2014El Papa Francisco viajará a Tierra Santa, del 24 al 26 de mayo de 2014. El propio obispo de Roma lo anunció tras el rezo del Ángelus y tendrá como fin el conmemorar el histórico encuentro entre Pablo VI y el Patriarca Atenágoras sucedido hace 50 años un 5 de enero. El Papa pidió oraciones por esa peregrinación.

La visita del Papa comenzará el sábado en Jordania, donde tendrá una misa multitudinaria, como hizo su predecesor Benedicto XVI. También visitará el lugar Santo del Bautismo en ese país.

Posteriormente volará en helicóptero hacia el Aeropuerto Ben Gurión, donde recibirá una recepción oficial. El Papa Francisco se encontrará con el presidente, Shimón Peres, y con varios líderes religiosos.

Después realizará una visita al Museo del Holocausto - Yad Vashem, al Kotel Hamarabí (Muro de los Lamentos).

Más adelante, en Santo Sepulcro se celebrará un encuentro ecuménico con todos los representantes de las Iglesias cristianas de Jerusalén.

El Papa no celebrará una misa en Israel. La idea de una misa en Jerusalén fue abandonada por la brevedad de la visita. En cambio, realizará una multitudinaria misa en Belén. Es muy posible que sea en la gran plaza donde está ubicada la Basílica de la Natividad.

El primer ministro, Biniamín Netanyahu, se reunirá con el Papa en la Iglesia de Notre Dame, en el este de Jerusalén.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Restauración inminente de la Basílica de Belén

Finalmente está por comenzar la restauración de la basílica de la Natividad en Belén, la Iglesia más antigua entre las que hay en Tierra Santa. La firma del contrato otorgará a una empresa italiana los trabajos para arreglar el techo de la antiquísima Iglesia que recuerda el nacimiento de Jesús en Belén.

Justamente en la ciudad en la que los Evangelios sitúan el nacimiento de Jesús, ayer firmaron oficialmente el contrato mediante el cual la Autoridad Nacional Palestina encargó el primer periodo de los trabajos a la empresa italiana “Piacenti Spa” de la ciudad de Prato. Se trata de la reestructuración del techo de madera, que es la más urgente de todas las reparaciones que hay que hacer, como han podido constatar muchos peregrinos que han visitado la basílica este año; cuando llueve el agua se filtra al interior de la basílica y las consecuencias pueden llegar a ser muy graves. Después seguirá la restauración de los vitrales. La obra comenzará en las próximas semanas y los peregrinos podrán seguir visitando el sitio, pues el contrato prevé que la basílica permanezca abierta y que garantice la seguridad en su interior.

Cuando se firmó el contrato ayer en Belén estaban presentes el Custodio de la Tierra Santa, el padre Pierbattista Pizzaballa, y los representantes de los patriarcados ortodoxo y armeno. Tal y como sucede con la basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén, la Iglesia que recuerda el nacimiento de Jesús en Belén cae bajo la jurisdicción de las tres confesiones cristianas que tienen presencia histórica en la Tierra Santa. Así pues, cada una de las intervenciones para la reestructuración debe ser concordada por las tres diferentes comunidades religiosas, además de las autoridades políticas locales, que estuvieron representadas durante la firma del contrato de ayer por el primer ministro palestino Rami Hamdallah.

«Mientras el Medio Oriente está en llamas, con incendios en iglesias y mezquitas –dijo el padre Pizzaballa durante la ceremonia–, lo que nosotros hacemos aquí es exactamente lo contrario: musulmanes y cristianos construyen juntos para preservar no solo un patrimonio histórico, sino un lugar que es símbolo de fe para miles de millones de creyentes en todo el mundo». El importe de esta restauración (que se estima alrededor de 2.600.000 de dólares), será cubierto con recursos privados palestinos (el 50%) y con el aporte de algunos países, como Hungría, Francia, Rusia, el Vaticano y Grecia.

La elección de la “Piacenti Spa” de Prato está relacionada con la competencia particular de esta empresa toscana en el campo de la restauración de estructuras de madera y confirma el importante papel que han desempeñado los técnicos italianos en esta operación, como subrayó ayer durante la ceremonia el cónsul general de Italia en Jerusalén, Davide La Cecilia. En 2010, cuando se llevaron a cabo los estudios con base en los cuales se hará la restauración, la tarea estuvo en manos de un consorcio de entes de investigación italianos, coordinados por la Universidad de Ferrara.

El emperador Justiniano, en el siglo VI, mandó reconstruir la basílica de la Natividad con las ruinas de la precedente iglesia constantiniana (destruida después de la revuelta de los samaritanos del año 529). Tal y como las investigaciones científicas de la Universidad de Ferrara han demostrado, por lo menos una parte de las trabes que conforman el techo son de ese periodo. La basílica de la Natividad fue reconocida en 2012 por la UNESCO como patrimonio de la humanidad y fue el primer lugar palestino que obtuvo esta mención. Pero, como subrayó ayer el padre Pizzaballa, «no es un monumento nacional, sino un lugar importante en la vida cotidiana de los creyentes de todo el mundo».