sábado, 2 de enero de 2010

Homilía de Nochebuena en Belén

A través de este link se accede a un video sobre Belén que vale la pena ver. Está muy bien hecho.
www.primeroscristianos.com/lugares_de_tierra_santa/Belen.html#arribaerstand

Recojo en esta entrada parte de la homilía que pronunció el Patriarca el día de Nochebuena en la iglesia de Santa Catalina, que es la iglesia católica que se encuentra dentro de la Basílica de la Natividad.
"Cuando llegue la paz, esta zona de Oriente Medio podrá llamarse verdaderamente "Tierra Santa". (...)Es una tierra que sufre y que espera. Sus habitantes viven como hermanos enemigos. ¿Cuándo comprenderemos que una tierra sólo merece el calificativo de 'santa' cuando el hombre que vive en ella se convierte en santo?. (...) Esta tierra sólo merecerá verdaderamente el calificativo de 'santa' cuando podamos respirar la libertad, la justicia, el amor, la reconciliación, y la paz y la seguridad. (...) ¿Cómo podemos experimentar la alegría de Navidad, mientras vemos cómo se repite el drama que acompañó el nacimiento de Cristo en la historia? Cristo no tenía una casa en Belén, y muchos de nuestros ciudadanos están sin techo por la injusticia de los hombres", afirmó durante la liturgia, celebrada en latín.(...)A causa de las dificultades y la inseguridad, cientos de miles de personas ya han emigrado para buscar en otro lugar una mejor calidad de vida; otros tratan de abandonar el país de sus ancestros, el país santificado porel misterio de la Encarnación de Dios. (...) ¿Cómo disfrutar de la fiesta y la alegría cuando recordamos el primer aniversario de la guerra y de la tragedia de Gaza? El asedio de la ciudad es asfixiante, la libertad de circulación y de transporte restringida. Muchas familias están separadas. (...) Al ver los sufrimientos del mundo, los conflictos de intereses, la mentira, la carrera de armamentos y la posesión de armas de desctrucción, así como los niños sin techo abandonados a su suerte en las callejuelas de los campos de refugiados, pediamos al Niño de Belén que sobre nuestra tierra surja el sol de justicia, de amor y de vida, para expulsar el espectro de la muerte y de la destrucción".

sábado, 26 de diciembre de 2009

La Navidad en Belén

El día de Navidad tuve la fortuna de volver a estar en Belén. Evidentemente es un día muy especial para visitar ese lugar Santo. Desde luego todos los que han estado opinaban que este año había muchísima gente. He sabido que entre 50 y 70 mil turistas y peregrinos han venido a Tierra Santa, con motivo de estas festividades de Navidad. Pude ir por la tarde a la gruta de Belén. Ya se veía a muchas personas esperando para entrar por la puerta pequeña de la Basílica de la Natividad. Mucha más gente había dentro. Conseguí entrar no sin esfuerzo en la Gruta. Hacía mucho calor. Había tres franciscanos delante de la estrella. Coordinaban a la gente que pasaba, para que la besara rápido y no hiciera fotos. Me arrodillé al principio a un lateral, más bien cerca, a la altura del pesebre. Pero comenzó una Misa en el altar de los Reyes Magos que está al lado del pesebre, y se llenó más la gruta. He recogido la foto de la Misa que celebré el año pasado precisamente en ese altar. El pesebre se encuentra justo detrás del lugar donde están las personas que asisten a la Misa. Era en lengua inglesa y participaba bastante gente. Empecé a notar más calor y gotas de sudor que me bajaban por la espalda. Así que decidí ir para atrás en busca de un poco de aire. En la parte del fondo había menos personas y allí me quedé rezando. Era difícil concentrarse por el movimiento constante que había. Por eso mi oración fue sobre todo de petición. Había tantos familiares, amigos y conocidos a los que había felicitado la Navidad diciendo que rezaría por ellos en la gruta ese día. Ahora no les podía fallar. Pensaba en tantos que desearían tener la suerte de estar donde yo estaba. Eso también me ayudó a pedir con intensidad por unos y por otros. Se palpaba un ambiente muy grande de piedad y de alegría. Esta fue mi visita a Belén de esta Navidad. Espero no acostumbrarme nunca a visitar y rezar en los lugares Santos, y a pedir allí por tanta gente que no tiene esta oportunidad tan excepcional.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Campo de los pastores en Belén

Seguimos visitando virtualmente algunas partes de Belén preparando la ya inminente llegada de la Navidad. El campo de los Pastores está en la aldea de Beit-Sahur, unos 3 kms. de la ciudad. Hoy día esta aldea se ha desarrollado de una manera extraordinaria, con construcciones nuevas de casas, escuelas, etc. La casa latina con iglesia, escuela y habitaciones, fundada en 1859 por el canónigo Juan Moritain, ha sido transformada en los años 1951-2 en una amplia iglesia por el arquitecto A. Barluzzi. Allí se conserva un altar de piedra muy bonito con bajorrelieves, en los que se recogen episodios de la infancia de Jesús, esculpidos por artistas de Belén a imitación de las esculturas medievales. En la aldea y alrededores, se han encontrado diversas tumbas con material del período del Bronce y del Hierro.
Hacemos un breve repaso histórico del lugar. En el s. V, en recuerdo de los Pastores, se levantó un santuario, cuyas ruinas, no se sabe hasta cuándo dejaron de atraer la atención de los peregrinos. Después de los cruzados, los devotos que descendían desde Belén hacia oriente para visitar el lugar también llamado de Gloria in excelsis, solían pararse en las ruinas de un pequeño santuario llamado Der er-Ruat, venerado todavía hoy por los cristianos. Sin embargo, desde 1859, goza de mayor favor, según muchos autores, la localidad, propiedad de los PP. Franciscanos, de Siyar el Ghanam (redil de las ovejas), situada a menos de un Km. al Noreste de Der er-Ruat. Las excavaciones practicadas parcialmente en 1859 por C. Guarmani, y reanudadas metódicamente en los años 1951-2 por el P. V. Corbo, de la Custodia de Tierra Santa, dieron a la luz una gran instalación agrícola monástica, con numerosas prensas, piletas, silo y grutas. El lugar, habitado ya en la época herodiana, tuvo gran desarrollo en los siglos V-VII. Una primera iglesia del s. V. fue ampliada notablemente en el s. VI, y en el ábside se usaron piedras que provenían de la construcción de Constantino, de la Basílica del Nacimiento. Los altares y algunas inscripciones de mosaicos, confirman el carácter sagrado del lugar. Cerca de las ruinas del monasterio se construyó en 1953 el santuario del Gloria in excelsis Deo, con planos del arquitecto A. Barluzzi. En la parte exterior del muro, en forma de decágono, de piedra gris-rosada, hay cinco muros apoyados, en un plano inclinado que dan la apariencia de una tienda de nómadas. Internamente 10 pilastras sostienen una bóveda, con ventanas redondas, y encima de ella la cúpula. Las palabras del Angel a los pastores, están reproducidas en mosaico de oro, alrededor de la bóveda de la cúpula.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Capilla de San Jerónimo en la Natividad de Belén

Estuve celebrando Misa esta semana en la capilla de San Jerónimo. Está en unas grutas que hay debajo del lugar de la estrella, donde se venera el nacimiento del Señor. Fue una experiencia muy bonita dada la cercanía de la Navidad. Allí estuvo viviendo años san Jerónimo. Escogió ese lugar para retirarse en oración. Recojo aquí una breve biografía de san Jerónimo contada por el papa Benedicto XVI.
"Jerónimo nació en Estridon en torno al año 347 de una familia cristiana, que le dio una fina formación, enviándole a Roma para que perfeccionara sus estudios. Siendo joven sintió el atractivo de la vida mundana, pero prevaleció en él el deseo y el interés por la religión cristiana. Tras recibir el bautismo, hacia el año 366, se orientó hacia la vida ascética y, al ir a vivir a Aquileya, se integró en un grupo de cristianos fervorosos, definido por el como una especie de “coro de bienaventurados” reunido alrededor del obispo Valeriano. Se fue después a Oriente y vivió como eremita en el desierto de Calcide, en el sur de Alepo, dedicándose seriamente al estudio. Perfeccionó el griego, comenzó a estudiar hebreo, trascribió códigos y obras patrísticas. La meditación, la soledad, el contacto con la Palabra de Dios maduraron su sensibilidad cristiana. En el año 382 se fue a vivir a Roma: aquí, el Papa Dámaso, conociendo su fama de asceta y su competencia como estudioso, le tomó como secretario y consejero; le alentó a emprender una nueva traducción latina de los textos bíblicos por motivos pastorales y culturales. Después de la muerte del Papa Dámaso, Jerónimo dejó Roma en el año 385 y emprendió una peregrinación, ante todo a Tierra Santa, silenciosa testigo de la vida terrena de Cristo, y después a Egipto, tierra elegida por muchos monjes. En el año 386 se detuvo en Belén, donde gracias a la generosidad de una mujer noble, Paula, se construyeron un monasterio masculino, uno femenino, y un hospicio para los peregrinos que viajaban a Tierra Santa, «pensando en que María y José no habían encontrado albergue». Se quedó en Belén hasta la muerte, continuando una intensa actividad: comentó la Palabra de Dios; defendió la fe, oponiéndose con vigor a las herejías; exhortó a los monjes a la perfección; enseñó cultura clásica y cristiana a jóvenes; acogió con espíritu pastoral a los peregrinos que visitaban Tierra Santa. Falleció en su celda, junto a la gruta de la Natividad, el 30 de septiembre de 419/420.
La formación literaria y su amplia erudición permitieron a Jerónimo revisar y traducir muchos textos bíblicos: un precioso trabajo para la Iglesia latina y para la cultura occidental. Basándose en los textos originales en griego y en hebreo, comparándolos con las versiones precedentes, revisó los cuatro evangelios en latín, luego los Salmos y buena parte del Antiguo Testamento. Teniendo en cuenta el original hebreo y el griego de los Setenta, la clásica versión griega del Antiguo Testamento que se remonta a tiempos precedentes al cristianismo, y de las precedentes versiones latinas, Jerónimo, ayudado después por otros colaboradores, pudo ofrecer una traducción mejor: constituye la así llamada «Vulgata», el texto «oficial» de la Iglesia latina, que fue reconocido como tal en el Concilio de Trento y que, después de la reciente revisión, sigue siendo el texto «oficial» de la Iglesia en latín".

sábado, 5 de diciembre de 2009

Mi madre cuenta nuestra Misa en la tumba

Este es un relato que escribe mi madre para un blog que se llama www.madresdesacerdotes.blogspot.com". En este lugar que se ve en la foto es donde pusieron el cuerpo del Señor y desde donde resucitó. Los franciscanos encima de esta lápida ponen un tabla que sirve como altar, y ahí tenemos la oportunidad de celebrar la Santa Misa en algunas ocasiones. Es una oportunidad muy especial que pude vivir con mis padres. Lo cuentan ellos:

"Somos padres de sacerdote. Nuestro hijo vive en Jerusalén. En un principio nos preocupó que fuese a esas tierras tan conflictivas. También nos daba pena –como es lógico- tenerle tan lejos. Ya han pasado tres años, y por lo que nos cuenta, está encantado. Nosotros estamos contentos de verle feliz. De todas formas somos conscientes de que su vida allí y su trabajo no son fáciles. Además del inglés, tiene que aprender los idiomas de aquellas tierras, como son el árabe y el hebreo. Ha comenzado con el árabe. Son muy necesarios estos idiomas pues allí hay mucha gente que sólo habla su propia lengua.
Hemos ido a verle alguna vez, y con él hemos vivido experiencias muy bonitas. Una que recordamos especialmente emocionados fue cuando -en un viaje que hicimos a Jerusalén- nos sorprendió con que había conseguido reservar para celebrarnos una Misa en el Santo Sepulcro. Ya conocíamos ese lugar tan impresionante, donde Nuestro Señor estuvo muerto y desde donde Resucitó. Fue en una peregrinación. Cuando lo visitamos, como había mucha gente, tuvimos que hacer cola un buen rato, y cuando nos llegó el turno, casi sólo pudimos entrar, besar la tumba, rezar rápidamente, y salir.
Llegó el día de la Misa. Muy temprano por la mañana. llegamos a la Basílica del Santo Sepulcro. Por el status quo que hay en ese lugar Santo sólo se permite celebrar en la tumba muy pronto por la mañana. Nuestro hijo fue a la sacristía para a revestirse. Cuando salió le seguimos, y nos metimos delante de él nosotros solos dentro del Santo Sepulcro. Los franciscanos -que son los encargados de los Santos Lugares- habían preparado con detalle todo para la Misa. Encima del Sepulcro pusieron una hornacina con el mantel. Las velas estaban ya encendidas, y también se encontraban preparados sobre el altar el cáliz, la patena y todo lo necesario para la celebración. Se trata de un espacio reducido, y allí estábamos los tres, viviendo un momento impresionante.
La Misa empezó y la emoción también. Yo no paré de llorar de la impresión que me producía ver a nuestro hijo consagrando donde Jesús Resucitó. Cuando dijo las palabras de la Consagración, Jesús se hizo presente con su cuerpo glorioso. Él estaba allí, había venido a ese lugar, como cuando lo hizo al Resucitar hace dos mil años.
Sin duda es una de las experiencias más bonitas e inolvidables que hemos vivido nunca."

sábado, 28 de noviembre de 2009

Beatificación de María Alfonsín

El domingo 22 de noviembre, tres mil fieles se reunieron en la basílica de la Anunciación en Nazaret, para celebrar un evento único en la historia del Patriarcado latino: la beatificacion de Maria Alfonsín Ghattas, fundadora de las hermanas del rosario. Esta reunión tan grande de fieles daba testimonio de la importancia del evento que se celebraba. De hecho, desde la restauración del Patriarcado latino en 1847 María Alfonsín es la segunda fiel de la diocesis de Jerusalén que ha sido declarada beata después de la carmelita María Baouardy en 1983. Toda la basílica recordó la figura queridísima de María Alfonsín. Primero sus hijas espirituales, las hermanas del rosario, que estaban reunidas a la izquierda del altar, con su hábito negro. Algunas vinieron del Líbano, de Síria y de Egipto para el evento. Todas llevaban alrededor del cuello –además del rosario- un retrato grande de la beata. El mantel del altar y las magníficas casullas del Patriarca y de los Obispos fueron bordados con la imagen de la beata, hija de Jerusalèn y de Tierra Santa. Toda la diócesis de Jerusalén estaba representada en esta gran fiesta: los fieles de Galilea, que eran muy numerosos, y también varios centenares de fieles procedentes de los territorios palestinos. Además vinieron centenares de fieles de Jordania a participar del evento. Más de cien sacerdotes concelebraron, entrando en la basílica con una larga procesión. Los Obispos de la Asamblea Ordinaria de Tierra Santa estuvieron casi todos presentes. Acompañaban al Patriarca Fwat Twal –que presidía la Misa-, Mons. Antonio Franco, delegado y Nuncio apostólico, los tres vicarios de la diócesis, el anterior Patriarca Michel Sabbah, el Custodio de Tierra Santa, así como cuatro Obispos Melquitas. Del Vaticano vino Mons Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para la causa de los santos. Después del Kirie abuna William Shomali, canciller del Patriarcado Latino, leyó en árabe una breve biografía de sor María Alfonsín. Después vino el momento tan esperado de la proclamación del decreto de beatificación, primero en latín por Mons Amato, y después en árabe por Mons. Marcuzzo. Al terminar sus palabras tres monjas llevaron en procesión una reliquia, mientras se trasladaba la imagen de la beata y se descorría el velo que la cubría. En ese momento los fieles aplaudieron con fuerza y aclamaron a la beata. Fue el momento más emocionante. En la homilia el Patriarca habló de la importancia en el mundo actual de la santidad de los fieles, insistiendo en que esto era un signo de santidad en la Iglesia. Justo antes de la bendición final Mons. Amato leyó en inglés el mensaje del Papa Benedicto XVI dirigido a toda la iglesia de Jerusalén para este evento.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Preparación de la Beatificación de Maríe Alphonsine

Este domingo los cristianos de Tierra Santa celebramos una gran fiesta. Se trata de la beatificación de la segunda santa Palestina. Desde hace meses los cristianos han venido preparando este evento, que tendrá lugar en Nazaret, en la basílica de la Anunciación. Durante los últimos meses, en los retiros a los que he asistido en el Patriarcado, se ha preparado con mucha ilusión esta Misa solemne de beatificación. Irán autobuses de casi todos los pueblos donde hay cristianos en Palestina y en Israel. Hoy he estado en Belén y me contaban que el autobús salía el domingo a las 5 de la mañana.
Una breve biografía de esta santa. Fue la cofundadora de congregación del Santo Rosario, la única comunidad religiosa autóctona nacida en las entrañas de Tierra Santa. La ceremonia será presidida por monseñor Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la causa de los santos y enviado especial de Su Santidad Benedicto XVI para este evento. Desde pequeña Mariam Soultaneh, como fue su nombre de pila, sentía una especial devoción a la Vírgen María y al rezo del rosario. Fue gracias a su relación estrecha con María que pudo ver con claridad cuando tenía sólo 14 años su llamado a la vida religiosa. Su amor a la Virgen le ayudó a afrontar también algunas dificultades como la oposición de su mismo padre a su vocación. No obstante en 1860 vistió el hábito en la comunidad de San José de la aparición tomando el nombre de Marie-Alphonsine. Se distinguía por su profunda piedad y firme adhesión a la fe católica. Fundó la asociación de las Hijas de María y también otra orientada a las Madres cristianas. Prosiguió su labor apostólica en Belén. Tras 14 años de vida comunitaria sintió una fuerte llamada de la Virgen a dejar a las hermanas de San José de la aparición para fundar una congregación que se dedicara al rezo del rosario. Para ello tuvo que solicitar una dispensa a Roma y regresar a vivir a la casa de sus padres. Este permiso lo obtuvo en 1880, luego de muchas dificultades y con la ayuda del padre Josèph Tannùs Yammìn, un sacerdote del patriarcado latino. Así, ella junto con otras cinco postulantes comenzaron a formar parte de esta nueva comunidad. El 6 de octubre de 1883, la hermana Marie-Alphonsine, quien quiso conservar el mismo nombre como religiosa en su nueva comunidad, recibió el hábito de la Congregación del Rosario. En 1885 fue admitida para hacer su profesión y pronunciar sus primeros votos. Marie-Alphonsine pasó 42 años al servicio de su comunidad: abrió en Belén un taller para dar trabajo a las jóvenes pobres de la ciudad, luego fue Jaffa de Nazaret donde asistió a su director espiritual, el padre Tannous Giuseppe hasta el momento de su muerte. Más tarde fue a Beit Sahur, Salt, Nablus, Zababdeh, Belén, Jerusalén y, finalmente a Ain Karem, donde mandó fundar un orfanato. Allí permaneció hasta su muerte muerte en 1927. Marie-Alphonsine Danil Ghattas murió el 25 de marzo de 1927, durante la solemnidad de la Anunciación – Encarnación del Señor mientras recitaba el cuarto misterio glorioso del Rosario, el de la Asunción de María a los cielos.
Hoy son cerca de 300 hermanas de la Congregación del Santo Rosario, presentes en Palestina e Israel, Jordania, Líbano, Siria, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Roma.