jueves, 8 de mayo de 2008

Una duda en el Calvario

Este lugar Santo es el Calvario. Es una nave separada por columnas. En la parte de la izquierda, que aparece en la segunda foto, está -debajo de un altar- el agujero donde se metió la Cruz del Señor. Es zona ortodoxa griega. La parte de la derecha -donde estoy celebrando la Santa Misa- es católica, y es el lugar de la crucifixión del Señor. Vivir aquí nos permite tener estas oportunidades tan impresionantes de vez en cuando. Como retablo -en la zona católica- hay un mosaico con la escena de la crucifixión del Señor. Esta es la undécima estación del Via Crucis, "Jesús es clavado en la Cruz".


Normalmente hay gente esperando en fila para besar el lugar donde estuvo la Cruz. Cuando llega el turno se entra de rodillas debajo del altar y se puede meter el brazo en el agujero de la Cruz, hasta tocar la roca del Calvario. Es uno de los momentos más emotivos en la visita a los lugares Santos, sabiendo lo que sufrió el Señor aqui por cada uno de nosotros, y la salvación que con su muerte nos consiguió.

Muchas veces voy a hacer la oración al Calvario. Hay que elegir bien las horas pues hay momentos en que está muy lleno de peregrinos -sobre todo este año- y es difícil poder rezar con tranquilidad. El otro día después de rezar fuí a besar el agujero de la Cruz, y un joven me preguntó en inglés:
-¿Se puede entrar ahí para besar?, ¿yo puedo hacerlo?
Le contesté que por supuesto, sin ningún problema. Y seguidamente me dijo:
-¿Me podría decir que ha pasado aquí?
He de reconocer que me quedé un poco sorprendido por la pregunta. Y, simplemente dije:
-Aquí ha muerto Jesús, el Hijo de Dios, por nosotros.
Después me quedé muy pensativo. Ese chico no sabía qué había pasado en ese lugar, cuando lo que sucedió ahí era lo más importante para su vida. Si un hombre hubiera muerto por él, para salvarle la vida, le estaría eternamente agradecido, se acordaría siempre de él, visitaría a su familia... El que ha muerto es Dios mismo, el Hijo de Dios, y lo ha hecho para salvarle abriéndole las puertas del cielo para que pueda ser feliz con Él eternamente. Y me dije:
-Y él estaba allí y no sabía ni que lugar era ese. Qué sorpresas se lleva uno en Tierra Santa.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Espectacular! El blog, la anécdota y Tierra Santa entera. Estuve ahí hace un año. Espero poner mi granito de arena en el blog. Un cordial saludo al blogger y a todos los visitantes...

Manuel Ordeig dijo...

El comentario anterior no es "anónimo"; es que no me aclaro con esto del blog.

Anónimo dijo...

Enhorabuena, Santi.
Seguiremos con emoción tus escritos.

Adriana Sibilla dijo...

HOla Soy Adriana, y tengo pesnado viajar a Tierra Santa con mi esposo y 3 hijos el proximo julio.
Como encontré el sitio poniendo un sacerdote en Tierra Santa, y lo ioce tratando de conseguir un guia cristiano que me haga la guia.
Debido a que la empresa que lo hace ne Buenos Aires, lugar donde vivo, no tiene programa con guia relñigios para la fecha que tengo pensado ir.
Bueo desde ya bendicones, en su labor, no dude que las verá emn abundacia. y si me puedar dar algun contacto, le agradezco
Muy Felices Pascuas de Resucción
Adrian