martes, 12 de mayo de 2009

He hablado con el Papa

Ha sido un día impresionante. Por la mañana casi no llego al Patriarcado pues estaban todas las calles cortadas y me mandaban de un sitio a otro. Finalmente, pasando seis o siete controles de policía, he llegado a la con-catedral. El sitio que me ha tocado era muy bueno, estaba a 10 metros del lugar donde iba a estar el Papa. Cuando quedaba poco tiempo he visto que estaban arriba, en el coro, un grupo de seminaristas amigos y compañeros de clases en el Seminario. Me he lanzado abandonando mi asiento y allí me he posicionado. Se veía muy bien desde allí arriba. Cuando ha terminado el acto he salido al pasillo y ahí he podido saludar e intercambiar unas palabras con el Santo Padre. He de decir que es la primera vez que hablo con un Papa en mi vida. Le he dicho en italiano que era del Opus Dei. El ha repetido mis palabras. Le he dicho que llevo casi tres años viviendo en Jerusalén y que estoy aprendiendo árabe. Entonces ha dicho: -Eres español. Le he contestado: -¿Cómo lo ha sabido Santo Padre? El Papa ha comentado: -La universalidad del Opus Dei.
Después -ya en una nube- me he ido a comer al jardín con algunos sacerdotes y seminaristas. Cuando el Santo Padre ha terminado de comer hemos podido verle muy cerca pues se ha hecho unas fotos con todos los del Seminario. Los chavales estaban impresionados del cariño con el que les había saludado.
Al irse el Papa nos hemos quedado con la duda de cómo trasladarnos al valle de Josafat, estando todas las calles cortadas, incluso para pasar caminando. Hemos conseguido que nos lleven en coches, escoltados por la policía, hasta el lugar de la Misa. Por primera vez en la historia, un Papa ha oficiado una Misa al aire libre en Jerusalén, la Ciudad Santa de las tres religiones monoteístas. El valle de Josafat estaba precioso. Los franciscanos lo han preparado todo muy bonito, y la ceremonia ha salido fenomenal. El Patriarca ha hablado al comienzo de la Misa con mucha fuerza de la dura situación que se vive en estos lugares. Las palabras del Papa en la homilía han sido muy animantes y consoladoras. La seguridad tremenda, como siempre. Finalmente no ha habido más de tres mil o cuatro mil personas. Todos salíamos de la Santa Misa convencidos de haber vivido algo histórico y muy especial.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Queridisimo Padre: Que suerte la suya de hablar con el Papa sin entrevista previa. Es su entusiasmo que le da estas alegrias.

En Beitjala dicen Embarach

Xia dijo...

¡Que suerte!!
¡Que alegría que esté estos días con el Papa!
Un abrazo desde Valencia para todos los cristianos de Tierra Santa: muchas gracias por su fidelidad.

Francesco dijo...

Gracias una vez más, Padre, por este hermoso testimonio de su encuentro con el Vicario de Cristo. Y qué alegría que la Santa Misa en el Valle de Josafat haya sido un momento tan bello.

Esperemos que también lo sean los días que vendrán. Los medios habían dicho que el día que pase en Belén y especialmente el 14 de mayo ( por ser el día de la nakba para los musulmaneS) podrían ser más peligrosos... No sé que tanto de verdad habrá en ello. Pero sólo queda seguir rezando por el Santo Padre cada día, como lo pidió en Jordania al comenzar su peregrinación apostólica.

E. G-Máiquez dijo...

Qué emoción latente tiene ese breve diálogo con el Papa. Muchísimas gracias por el blog.

Anónimo dijo...

Qué suerte y a la vez que merecido os lo tenéis los que estáis ahí al pie del cañon.

Un abrazo, Álvaro M

luz quemada dijo...

Santi que pasada! cuanto me alegro de que hayas podido hablar con él, que suerte!!! todo lo que estaras viviendo estos dias!, desde aqui estamos muy pendientes de tu blog, sigue contandonos todo lo que pase por allí y del Papa pls, muchas gracias, nos encantaria a los de aqui estar allí!, pero vosotros os lo mereceis mas..

Anónimo dijo...

Don Santiago, muchas gracias de nuevo y le animo a que siga así durante todos los días de la estancia del Papa, aunque le suponga esfuerzo. Sabe de sobra el bien que están haciedo sus palabras.

nidixinipixi dijo...

Felicidades Padre, que impresionante debió ser para usted. Yo me grabé la Misa y estuve viéndola ayer después de cenar por lo que seguro que le vi (sin conocerle) apostado donde el coro.
Gracias a sus ánimos estuve en Tierra Santa en febrero con toda mi familia y quedé tan fascinado... que estoy enganchado totalmente al viaje del Papa y mi mujer y yo hemos hecho la promesa de volver con los niños (Tierra Santa tiene algo). Nuestro embarazo del cuarto no fue un impedimento y pudimos estar allí, y además el niño marcha estupendamente, incluso desapareció después del viaje un pequeño hematoma que tenía mi mujer.
Los dos días en Jerusalem estuvimos precisamente en Notre Dame... tan cerca del Santo Sepulcro y del Calvario...
Seguimos rezando porque este viaje de frutos de paz -especialmente para los palestinos cristianos-y, por qué no, de conversiones (a pesar de lo que digan algunos...).
Un abrazo en Xto

Hanjo dijo...

estamos rezando mucho en Vigo en el colegio las acacias por el viaje; gracias santi, tu amigo hanjo, que ha estado contigo en Roma
que envidia de la buena tengo

cristina moreno, desde Herzliya, Israel dijo...

Nuestra Señora de Fátima, ruega por nosotros.
(Acción de gracias tras la Comunión -24 horas más tarde- en la Misa del Papa en Getsemaní)

Jesús mío: ayer te vi. Te hiciste presente en el Torrente Cedrón en las manos de Pedro. 2000 mil años nada más nos separaban en el tiempo real. Tu Bendito Cuerpo, tu Sacratísima Sangre, todo Tú, en Cuerpo, Alma y Divinidad. Tú, Dios y Hombre verdadero. El único verdadero. Yo te vi ayer allí. Levantado en manos de tu Pastor-Vicario, ya anciano, Benedicto el Humilde. Te vi venir hacia mí, con amor, con deseo de poseer mi corazón, mi todo. Venías cantando de alegría por el encuentro presentido, en manos de un sacerdote pakistaní y bajo la sombra del paraguas blanco sostenido por un scout palestino. Yo te miraba venir hacia mí, creyendo en Ti. Sintiendo, sin saberlo todavía, todo esto que hoy sí soy capaz de decirte. Me arrodillé en la tierra oscura, gruesa, que se clavó en mis rodillas, porque Tú estabas en mi corazón, Tú y yo solos. No podía decirte todo esto que te digo hoy, pero Tú ya lo oías. Juntos, en ese entorno donde todo comenzó, una mañana de domingo, con una tumba vacía. Sólo fui capaz de decirte desde el fondo de mi corazón, arrodillada bajo la Puerta Hermosa, hoy tapiada en espera de tu vuelta: Señor, soy el tullido, otra vez a la entrada de esta Puerta del Templo, cúrame como hiciste hace dos milenios, a través de Pedro. Y dame, con la salud del alma, la fortaleza para ser testigo en la alegría. Amén.

Anónimo dijo...

Santi: desde Zaragoza seguimos tus pasos. Cuando el Papa se marche haznos un buen resumen.

Ernesto

Jesús Ortiz dijo...

Gracias Santiago por las crónicas de estos días, y enhorabuena por la suerte de saludar al Santo Padre. El gesto de este niño ofreciéndole tierra y su bendición traerá muchos bienes al Club.
Así lo pido.